Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Pamplona no se lo merece

  • Maris Stella Fernández Barquero
Publicado el 23/10/2021 a las 08:43
No soy originaria de Pamplona, y mucho menos de España, pero es precisamente eso lo que me ha permitido apreciar la cultura que posee. La devoción al arte, los valores, al buen gusto y al buen vivir. Sin embargo, desde la reciente apertura de cierto comercio en Pamplona, he sido testigo de cómo tradiciones de la España de siempre se mezclan con los comercios más burdos, tomando una parte maravillosa del ser humano y convirtiéndolo en una “cómica” herramienta de placer. Gofres en forma de genitales, ¡que viva el arte!
En un mundo gobernado por la hipersexualidad y las carencias afectivas es el producto perfecto para vender. Pero lo que no deja de sorprenderme son los descarados clientes. Más allá de que existan, me parece desolador que se formen colas de curiosos esperando a comprar el grotesco gofre. Pensar que la ciudad popularizada por el gran Hemingway ahora tiene este tipo de “atracciones” es prueba de una degradación social. Las calles que un día se vieron acogidas por las dulces melodías de Pablo Sarasate hoy son testigo de la falta de escrúpulos de algunos.
Cada quien tiene derecho a ganarse la vida como mejor le parezca. Pero, definitivamente, creo que este tipo de negocio se debe desalentar, pues amenaza la correcta dirección en la que debemos encaminar nuestras vidas como seres humanos; una que no esté gobernada por las pasiones. Para desalentar este tipo de negocios, hay una sencilla solución: alentar todo lo demás. Todo lo bueno que tiene Pamplona. Sus museos, sus montes imponentes, sus negocios de familias laboriosas, sus edificios históricos y lo mejor de todo, mis queridísimos pamploneses. Por último, quiero aclarar que esto no es un ataque personal, de hecho, le deseo toda la prosperidad del mundo al cerebro detrás de este comercio. Evidentemente tiene buen ojo para el mundo de los negocios. Simplemente, espero que recuerde que más allá de la efímera prosperidad económica, la más importante es la personal, y no veo cómo vender gofres en forma de genitales lo acerque a su mejor versión.
Maris Stella Fernández Barquero
volver arriba

Activar Notificaciones