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Arquitecturas singulares

Un paisaje de Monet en el campus de la Universidad de Navarra

Con algo de casa japonesa y de caserío de la montaña, fue el primer edificio de la Universidad que se proyectó en clave moderna

Ampliar El interior de los comedores de la Universidad de Navarra
El interior de los comedores de la Universidad de Navarraluis Arguelles
  • Israel Nagore
Publicado el 19/02/2022 a las 06:00
La relación que el interior de un edificio establece con el exterior fundamenta la manera en que la Arquitectura se integra en un determinado lugar y ha sido a lo largo de la historia un tema constante de reflexión e investigación. En el campus de la Universidad de Navarra hay un edificio que se diseñó para ser exterior aunque es un interior; un edificio que tiene algo de casa japonesa y a la vez de caserío de la montaña.
El edificio de Comedores UNAV (1968), de Rafael Echaide, es uno de los más elegantes de Pamplona, aunque tiende a pasar desapercibido por su situación algo apartada y la vegetación que lo rodea. Debe entenderse este pabellón en relación con el crecimiento del campus entre los años 60 y 70, concebido desde el principio como un campus- jardín, y que con el tiempo se ha convertido en el segundo parque de Pamplona (el primero por extensión). Su construcción fue especialmente relevante ya que fue el primer edificio de la Universidad que se proyectó en clave moderna, con una cuidada relación con el nuevo entorno.
El exterior del edificio de comedores
El exterior del edificio de comedoresarchivo
Los comedores se colocan paralelos al río, en un meandro, y se descubren cruzando un puente, como un volumen sobrio y rotundo de cierto aire fabril. Un zócalo de ladrillo esconde el acceso y los espacios sirvientes (almacenes, e instalaciones), y hace de plataforma elevada para los comedores en planta primera, acristalados, abiertos al campus y protegidos por una gran cubierta metálica.
El río, el puente, y el asentamiento en su entorno, dan a la escena un aire pintoresco como de campiña idealizada -o de postal navideña-. Por momentos es como si uno entrara en el paisaje de un cuadro de Monet, entre lo idílico y lo bucólico, en el que el edificio surge con expresividad y efecto sorpresa. Una imagen que nos recuerda a cierta iconografía del jardín oriental, incluso a los jardines románticos ingleses.
Aunque no de forma explícita -pero casi-, el proyecto referencia la arquitectura de la casa japonesa, una arquitectura que siempre se concibió en busca de la naturaleza. Esto se hace evidente en la simplicidad del lenguaje, la buscada relación interior y exterior o la decisión de levantar el espacio principal respecto al terreno. En el interior, austero, se enfatizan los planos horizontales; el techo y el suelo se proyectan -y nos proyectan- hacia el exterior, creando un corredor perimetral a modo de engawa (el porche de la casa japonesa), en el caso de los comedores sólo para mantenimiento.
Existen también otras alusiones más cercanas. Por su escala, volumetría y vocación de arquetipo, el exterior nos recuerda al baserri (los caseríos de la montaña). Porque los arquitectos proyectamos con referencias -o deberíamos-, y aquí se produjo una fusión fabulosa -y transoceánica-, entre el lejano oriente y la arquitectura rural vasca.
En un campus entonces incipiente, Echaide creó uno de los edificios más bellos y originales de Pamplona. Un edificio con vocación de mirador y concebido para la contemplación. Porque es imposible poner puertas al campo, pero el campo se puede enmarcar, y, tal como decía el arquitecto Le Corbusier, “la naturaleza se hace paisaje cuando el hombre la enmarca”.
El edificio de Comedores es una de las 30 obras en Navarra incluidas en el registro DOCOMOMO Ibérico, una organización que tiene por objetivo catalogar y proteger el patrimonio arquitectónico del Movimiento Moderno (1925-1975). Está abierto al público todos los días de la semana a precios asequibles. Si van no comerán sushi pero experimentarán algunas de las virtudes de la Arquitectura japonesa, mientras flotan sobre un jardín que un brillante arquitecto donostiarra convirtió en paisaje.

CLAVES

​Autor: Rafael Echarte Itarte, San Sebastián (1923-1994).
Educación: Escuela Superior de Arquitectura de Madrid y Barcelona (1955).

Obras significativas:
Escuela de Arquitectura UNAV (1975).Con Carlos Sobrini y Eugenio Aguinaga.
Edificio Seat en Barcelona (1959). Con Cesar Ortiz Echague.

Referencias:

Web Docomomo. Reseña José Manuel Pozo.
Tesis: Ortiz-Echagüe y Echaide (1955-1966): Tecnificación y humanización del funcionalismo .Jaime Sepulcre.

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