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Arte

Las constelaciones de Chillida

El alambre dibuja la obra de Juan Chillida inspirada en las estrellas y los monumentos megalíticos. Una exposición en Artea2 presenta unas esculturas y dibujos en los que el artista guipuzcoano juega con la luz, las formas y los volúmenes

Ampliar Una de las esculturas de Juan Chillida, en la que el artista juega con las formas y el volumen a través del alambre
Una de las esculturas de Juan Chillida, en la que el artista juega con las formas y el volumen a través del alambreCordovilla
Publicado el 17/04/2022 a las 06:00
Sus paseos por el monte le permiten mirar al cielo, pero también la tierra, contemplar las estrellas e igualmente las piedras. Este contacto con la naturaleza se convirtió en una fuente inagotable de inspiración. No porque Juan Chillida (San Sebastián, 1956) quisiera plasmar en un lienzo el paisaje que contempla en cada salida, sino porque ha hecho de las constelaciones y los monumentos megalíticos el punto de partida de sus esculturas en las que el alambre se convierte en el material perfecto para jugar con las formas, los espacios y los volúmenes.
Una treintena de piezas instaladas en la galería Artea2 de Zizur Mayor muestran el universo creativo en el que transita el artista guipuzcoano que comenzó con la pintura y que desde hace años se aferra a la escultura. “Llevo muchos años y he tocado muchos palos. He hecho pintura, serigrafía, litografía, todo me ha interesado en cuant a técnicas y materiales”, señala Juan Chillida, quien reconoce que su atracción por el cosmos fue tan intensa que marcó la esencia de su obra, que tiene que ver con la cultura del “crómlech pirenaico” y otros monumentos megalíticos como menhires, dólmenes, cistas o estelas. El artista considera que dicha temática es una constante en el arte desde la antigtüedad, a través de los monumentos prehistóricos, hasta en la obra de autores recientes como su tío Eduardo Chillida o Jorge Oteiza.
Juan Chillida, junto a algunos dibujos de la exposición en Artea2
Juan Chillida, junto a algunos dibujos de la exposición en Artea2Cordovilla
UN HILO DE LUZ
El artista guipuzcoano señala que la observación de la naturaleza ha sido una constante en su andadura artística y considera que su paso de la pintura a la escultura es fruto de una evolución lógica de sus pensamientos e investigaciones. “Es un proceso coherente que me ha llevado a la investigación profunda de la dimensión, al estudio de una cultura olvidada, pero que todavía perdura entre nosotros”. Y fueron las estrellas y los dólmenes quienes guiaron esa evolución. “Al andar por los bosques y montes de Guipúzcoa me encontré con muchos monumentos megalíticos que no tienen explicación. Me interés por ellos, más que nada porque no había en lengua escrita. Pero son unas representaciones que muestran pureza y que indican que los habitantes de aquella época, sin instrumentos especiales, conseguían plasmar los movimientos de primavera, el solsticio o el equinocio de una manera fantásica. Eso es lo que me atrajo”.
Las treinta obras que componen la exposición de Artea2 son un ejemplo de esta atracción. Se trata de unas esculturas que , evocan constelaciones o formas megalíticas a través del espacio, el volumen y la búsqueda del movimiento. Pero si algún elemento destaca en la obra de Chillida es la exploración de la luminosidad, lo que el artista define como “un hilo de luz”. “Se supone que los monumentos megalíticos están relacionados con la luz de ciertas estrellas con las que estaban alineadas en alguna época del año. Al bajar la luz hacia la tierra, la gente señalaba determinados sitios con las piedras. Pensar en esa relación de las estrellas con las piedras me llevó a unirlos por la luz, pero como no la puedes manejar con las manos, hice un simil con un alambre blanco, como un hilo de luz”.
ALAMBRE Y ALUMINIO
Esta investigación se traduce en unas piezas espaciales que buscan el volumen a partir de una estructura que está construida con alambre galvanizado, un material tan perdurable con el paso del tiempo como manejable para el artista. “Cuando empecé, las primeras obras eran estructuras planas, circulares, que iba enlazando unas con otras”, explica Chillida, quien fue consciente de que las piezas iban adquiriendo envergadura hasta transformarlas en esculturas.
Aunque cada pieza comienza con un boceto o un estudio previo de la estructura principal, el artista se deja llevar por sus manos y esas formas que generan a partir de los giros y uniones que consolida con el alambre. Así surgen distintas representaciones artísticas en las que el artista juega también con el color. “Lo primero es marcar una referencia, pero luego la obra se va generando ella misma. Lo que me gusta es que el proceso creativo te va llevando a formas que desconoces, pero que son interesantes. Creo la estructura interior y la voy llenando como si fuese una galaxia con diferentes puntos de unión entre una estrella cercana y otra más lejana. Trato de buscar un ritmo rápido en la elaboración y pensamiento de la obra porque si no, se te escapa”.
Si las estrellas y las piedras guían su inspiración, el alambre dirige la precisión de sus manos. para conseguir unas piezas ligeras, que no frágiles, pero llenas de movimiento, una búsqueda constante en sus obras. “El alambre da mucha ligereza y puedes conseguir un volumen liviano. También es un material manejable y perdurable, todavía hoy se encuentran alambradas de mas de cien años a la intemperie,sin galvanizar ni pintar. Sobre el aire no puedo dibujar, así que el alambre cumple esa función del dibujo”. hillida no descarta empezar a utilizar otras materiales en sus obras, como ocurre con el aluminio con el que engrosa el alambre y le permite una imprimación adecuada para pintar sobre él. Pero lo que tiene claro es que nunca utilizará soldadura para juntar unas piezas con otras en cada escultura, sino que seguirá con las uniones de gancho cerrado que dan firmeza y estabilidad a sus obras. “Algunas uniones son difíciles, sobre todo si son en curva. En una recta es más fácil hacer los cálculos, pero hay que tener en cuenta que no son composiciones planas. Tienes que tensionarlo mucho para conseguir las formas”.
Su vinculación con el cosmos también está presente en los dibujos que presenta en la exposición y que muestran esa búsqueda permanente de las formas y la unión entre ellas. “Es la misma representación, pero en plano. Dibujo y remarco con un rotulador en blanco y negro, aunque a veces hay color, de una forma muy salvaje, buscando diferentes puntos de unión para conseguir el volumen en el espacio”.
+ Juan Chillida Galería Artea2 (c/Idoia, 9). Zizur Mayor. Hasta el 30 de abril. Horario: Mañanas, de martes a sábado, 10 a 13.30 horas. Tardes, de lunes a viernes, 17 a 20 horas.
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