Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Arte

David Bestué, el escultor de la fragilidad frente a la trascendencia de Oteiza

El Museo Oteiza presenta la exposición ‘Aflorar’ de David Bestué, que emplea en su obra material perecedero como flores, arena, azúcar o humo

Ampliar A los lados, las piezas Agujeros de hueso y grasa, y entre ellos, Irantzu Vázquez (Fundación CAN), Nerea de Diego (Centro Huarte),David Bestué,  Fernández Valdivielso (Fundación CAN), Ignacio Apezteguía (director general de Cultura) y Juan Pablo Huércanos (Museo Oteiza).
Irantzu Vázquez (F. CAN), Nerea de Diego (C. Huarte),David Bestué, Fernández Valdivielso (F. CAN), Ignacio Apezteguía (Cultura) y Juan P. Huércanos (M. Oteiza) entre 'Agujeros de hueso y grasa'Jesus Caso
Publicado el 14/05/2022 a las 06:00
David Bestué sabe qué aspecto tiene la exposición 'Aflorar', que este viernes inauguró en el Museo Oteiza, pero no la que tendrá cuando cierre sus puertas el próximo 15 de octubre, si es que se mantiene en pie. Es el resultado de una exploración entre forma y la materia la que muestra el artista catalán, una transformación de los materiales que no sabe a ciencia cierta cómo se comportarán.
El visitante que acuda al museo probablemente no quede impactado por las formas sencillas de estas esculturas. Cuando repare en los materiales, sin embargo, es posible que una mueca de asombro asome en su cara. Frente a la idea de los llamados materiales nobles empleados en la escultura de la modernidad -piedra, madera o hierro-, Bestué opta por trabajar con sal, flores, laurel, huesos, arena de la playa, naranjas, azúcar o humo, materiales que filtra y tritura hasta conseguir una materia líquida que luego, a través de moldes, convierte en estas obras perecederas. “Se trata de que la visita sea estar en un sitio y una hora determinada, cuando acabe la exposición se disuelve”, apunta el autor. Sería, además, una manera de enfrentarse a Oteiza, que luchaba contra el paso del tiempo con una obra que tiende a lo trascendental, mientras que Bestué opta por lo fugaz y lo frágil. “Ésta es una visión más terrenal, más cerca del ciclo de la vida”, apuntó el subdirector del museo, Juan Pablo Huércanos.
Hay por ejemplo piezas como dos rotundos rectángulos agujereados, hechos con hueso y grasa, que remiten a la imagen de desagües de tubería, o un homenaje al poeta peruano César Vallejo que consiste en una piedra que Bestué recogió de casa del poeta, en su lugar de nacimiento en los Andes, y debajo coloca un gusanito hecho con tierra del lugar donde murió en París. Las hay hechas con flor de retama (ha esperado que floreciera, hace apenas una semana) o gajos de naranja que luego mezcla con hierro.
Durante el proceso además ocurrió el asesinato homófobo de Samuel Luiz, el verano pasado, algo que afectó muchísimo a Bestué, que incluso viajó a La Coruña. “Entronca con la idea de lo insoportable”, expone el autor. “La idea de lo perecedero ligado con lo mortal, hacer presente lo ausente”, añade. La alusión al suceso se manifiesta en un bolardo de aspecto funerario hecho con arena de la playa de Riazor. Como la sala dedicada a Samuel, con una foto del lugar de los hechos, le estaba quedando “insoportablemente triste”, el artista colgó del techo unas especie de peras gigantes hechas esta vez de azúcar de caramelo.
El proyecto se inscribe en el programa Hazitegia, desarrollado por el museo junto al Centro Huarte de arte contemporáneo. Bestué desarrolló una residencia allí que hubo que acortar porque le llegó la invitación de ir a la Academia de España en Roma, pero le dio tiempo de buscar materiales por el Arga, en la planta de residuos de Góngora, Arazuri o el acueducto de Leoz, que están presentes -transformados- en estas obras. Además, en ese tiempo estuvo en contacto con los artistas locales Maite Vélaz, Iñigo Villafranca, Javier Ozcoidi e Idoia Leache, investigando el terreno y buscando materiales
Oteiza sobrevuela todo el museo y la confrontación con él se manifiesta en numerosos detalles como la temporalidad de las obras, el concepto de estela o el homenaje a César Vallejo. Pero el punto donde ambos artistas se observan más frente a frente es la pieza que Bestué ha instalado en el exterior del museo, frente a la ventana del que era el dormitorio de Oteiza y el precioso fresno que aparece en alguno de sus poemas. Allí ha instalado un monolito de 2,4 metros de altura hecho con piezas de diferentes colores, que aún parecen recordar de dónde vienen: tierra, laurel, rosa y el humo que sacaron de una quema de rastrojos.

ACTIVIDADES
​Publicación. Se ha editado una publicación con textos de Bestué y Alexandra Baurès, con diseño de Franziska (18 euros).

Encuentro-visita con David Bestué. Hoy, 12 h. Gratuita. Recepcion@museooteiza.org

Visita-taller. Domingo, 19 de junio de 11 a 13 h. Gratis previa inscripción en didactica@museooteiza.org. Para familias.

Escultura sensitiva. Proyecto socio-educativo con el Centro Integrado FP Burlada.6 sesiones de mayo a junio.

Campamento infantil de verano. Se trabajará la creación de esculturas con moldes y uso de materiales orgánicos 1-5 de agosto, niños de 6-12 años, de 9.30 a 13.30 h. Castellano y euskara. 60 euros. didactica@museooteiza.org

volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE