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BAILARINES NAVARROS

Eukene Sagüés, una visión teatral de la danza

'DE LA DANZA AL MUNDO'. Una serie sobre bailarines navarros que abandonaron la Comunidad foral para dedicarse profesionalmente a la danza 

Publicado el 15/05/2022 a las 06:00
De su padre, Ángel Sagüés, ha heredado la vena teatral, “expresada desde una parte más física, desde el movimiento”; de su madre, la actriz Asun Abad, la capacidad de “llegarle al público contando tu verdad”. Ambas cualidades le han ayudado a abrirse camino en el mundo del ballet: “Cuando bailo, hay algo muy teatral en la manera que tengo de abordar el trabajo”, asegura Eukene Sagüés desde Copenhage, ciudad en la que reside desde agosto de 2017, cuando logró entrar en el Royal Danish Ballet. Creada en 1748, es la compañía de ballet más antigua del mundo. Actualmente está formada por unos 75 bailarines, de los cuales ella es la única española.
A los 7 años, Sagüés recibió sus primeras clases en la Escuela de Danza de Navarra. “En mi primer año no encajaba muy bien con el ballet, hasta que empecé con las clases de improvisación que daba Jose Lainez. Allí tenía que explorar una parte de mí. Lainez me enseñó a entrar en contacto con mi mundo interior: qué es lo que quieres hacer y por qué”. Su otra gran maestra fue Uxua Bonafonte: “Ella invirtió tiempo en enseñarme las bases del ballet. Comencé a entenderlo y entonces me empezó a gustar”.
Antes de incorporarse al Royal Danish Ballet, Eukene Sagüés estuvo cuatro años en el Ballet du Capitole de Toulouse, hasta que se cansó de sentirse como una autómata: “El mundo de la danza puede llegar a ser un poco robótico: haz este paso, este otro... Puedes entrar en una dinámica de sumisión, donde tu director se convierte en una especie de dictador. Eso te anula como persona”. Así se sentía en su etapa final en Toulouse, y decidió cambiar de aires. “Por mi forma de ser, necesito conectar con lo que hago, y también necesito sentir que tengo una voz”, explica.
Asegura que en el Royal Danish Ballet ha encontrado su sitio, hasta el punto de que le encantaría “jubilarse” en esta veterana compañía (en su caso, la retirada como bailarina le llegaría a los 40 años). “Aquí he encontrado un lugar muy abierto de mente, donde también me siento valorada como persona”. Ha bailado obras tan clásicas como 'El lago de los cisnes', 'El Cascanueces' o 'Giselle', pero también ha interpretado piezas de danza contemporánea como 'AfteRite' de Wayne McGregor o 'The society of lost souls' de Jo Strømgren.
El pasado otoño tuvo la oportunidad de trabajar con Bobbi Jene, “ahora mismo una de las coreógrafas contemporáneas más importantes del mundo”. Cuenta que su primer papel importante lo ha bailado en la obra 'Tercera Sinfonía de Mahler', con John Neumeier como coreógrafo: “Él me vio y me dijo que me veía en el papel principal, el del ángel, que representa el amor en el mundo”. Con él comparte una visión teatral de la danza: “En los ensayos, Neumeier te lleva hasta lo más profundo: te puede estar una hora hablando sobre por qué tienes que mover un dedo en concreto. Puede parecer muy friki, pero a mí me encanta porque descubres esa parte del ballet que conecta con la teatralidad más auténtica”.
Sagüés percibe más paralelismos con el teatro: ”En la danza siempre tienes una historia que contar. A la hora de interpretar un papel tienes que mancharte en el barro, en el sentido de que conectas con vivencias o sentimientos muy profundos”. 
Actuación de Euke Sagüés en la isla de Æros en Dinamarca en julio del 2021 dentro del festival ØKANTMichal Kuropatwa
En esta temporada ha debutado en un rol emblemático, el de Julieta, también con coreografía de Neumeier. Esta versión de 'Romeo y Julieta' se estrenó el pasado octubre. Sagüés explica con todo detalle la evolución del personaje, en el que ha profundizado al máximo: “Julieta es una niña de 14 o 15 años que jamás se ha enamorado de nadie y en las tres horas que dura el ballet acaba matándose por amor. Te preguntas quién es Julieta y cómo es posible que acabe suicidándose por Romeo”.
“Una historia que nace como algo tan bonito e ingenuo se acaba volviendo doloroso y oscuro”, analiza. “Julieta se da cuenta de que Romeo es su única fuente de felicidad, para ella el resto de su mundo es como una nube gris”.
Actualmente está interpretando el papel de Cupido en el ballet 'Don Quijote', con el que el Royal Danish Ballet cerrará su temporada el próximo junio. Además de experimentar los más diversos registros como bailarina, Eukene Sagüés también está desarrollando su faceta como coreógrafa. En 2017 estrenó su primera pieza, 'Esmoquin', que pudo verse en el Teatro de Ansoáin y donde abordaba temas como la incomunicación, la dependencia de los aparatos o la obsesión por la imagen.
Cuenta que está preparando un montaje como coreógrafa que se estrenará en octubre de 2023 dentro de la temporada del Royal Danish Ballet: “Nuestro director quiere que coreografíe para nuestra compañía, ¡es increíble!”, dice ilusionada. “Es una obra que se llamará 'El silencio de los pájaros' y contará la historia de una mujer que huye de un país en guerra y a quien ya no le queda nada en la vida, solo el dolor y la rabia. Formará parte de un grupo de nómadas que empezarán a migrar por diferentes tierras”, detalla sobre el argumento.
Eukene Sagüés, en una escena del ballet 'Come Fly Away'
Eukene Sagüés, en una escena del ballet 'Come Fly Away' Camilla Winther / Royal Danish Ballet

Eukene Sagüés Abad. Pamplona, 1994. A los 7 años comenzó a formarse en la Escuela de Danza de Navarra. Con 15 años se presentó al Concurso Internacional de Danza de Biarritz y fue premiada con un curso en la escuela profesional VM Dance Studio de Toulouse. En 2013 ingresó en el Ballet du Capitole de Toulouse. En agosto de 2017 fue admitida en el cuerpo de baile del Royal Danish Ballet. Ese mismo año estrenó su primera pieza como coreógrafa, 'Esmoquin'.

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