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Linajes del reino

Los Lehet, fama y muerte en Anatolia (III)

Corbaran de Alet formó parte de la Gran Compañía Catalana que, al mando de Roger de Flor, combatió a los turcos otomanos en Anatolia al comienzo del siglo XIV

Ampliar Roger de Flor
Roger de Flor recibido por el emperador bizantino en Constantinopla, obra de José Moreno Carbonero hecha en 1888 que se encuentra en el Senado de España.DN
  • Begoña Pro
Publicado el 30/05/2022 a las 06:00
La historia de los Lehet durante su etapa dorada (siglos XIII-XIV) tiene decenas de ramificaciones que los sitúan en los acontecimientos más relevantes de la época. Las andanzas de Corbaran de Alet las conocemos gracias, entre otras, a la Crónica de Ramón Muntaner, redactada poco después de los sucesos que protagonizó, y a la Historia Popular de Cataluña, escrita por Alfons Roure en 1919, en cuyas páginas se encuentra una ilustración de Joan Vila i Pujol que muestra el momento de la muerte del senescal navarro.
Corbaran de Alet formó parte de la Gran Compañía Catalana que, al mando de Roger de Flor, combatió a los turcos otomanos en Anatolia al comienzo del siglo XIV. Las gestas conocidas de este personaje navarro tienen que ver con las campañas que el almirante del rey de Aragón y comandante de las fuerzas almogávares preparó como aliado del emperador de Constantinopla.
“Su gran fama -cuenta Ramón Muntaner refiriéndose a Roger de Flor- se había estendido asimismo en Romanía y en todo el mundo por la ayuda que tan francamente había reportado al señor rey de Sicilia, y así, con tal franqueza, fuese captando amistades para formar su comitiva, como En Berenguer Entenza, que era uno de sus hermanos jurados, prometióle que le seguiría, y lo propio hicieron En Ferran Ximeniz de Arenos, En Ferran de Ahones, En Corberan de Alet, En Martin de Logran, En Pedro de Aros, En Sancho de Aros, En Berenguer de Rocafort y muchos otros caballeros catalanes y aragoneses y mas de cuatro mil almogávares, aguerridos todos, que desde el tiempo del señor rey Pedro hasta aquel dia habían hecho la guerra de Sicilia…”.
SENESCAL
Poco se sabe de este personaje con anterioridad a esta cita. Nos podemos preguntar si estaba emparentado directamente con el Corbarán de Lehet que acompañó a Teobaldo II a la cruzada. El rey navarro murió en Trápani (Sicilia) el 4 de diciembre de 1470, tres años después del nacimiento del propio Roger, en Brindisi. Quizás algunos de los súbditos navarros que acompañaron al rey se quedaron por la zona o mantuvieron el contacto con un reino que no era desconocido para los navarros, pues la infanta Margarita, hermana de Sancho VI el Sabio, había sido reina de Sicilia y había viajado hasta allí con una nutrida escolta navarra.
Alessio Cardinali, en su tesis doctoral De Gallípoli a Céfiso: Desarrollo militar, político e ideológico de la Compañía Catalana (1303-1312) al hablar de este personaje hace notar que quizás se trate del mismo Juan Corbaran de Lehet que aparece nombrado en los Castigos de Sancho IV. De él se dice que fue capturado durante una campaña contra los aragoneses y se cuenta la anécdota de que durante su juventud deshonró a una monja. En las fuentes navarras, este suceso está asociado al nombre del alférez del mismo nombre, que murió mucho después que el senescal; así que no se puede saber con certeza el origen de este aventurero navarro.
Dado el grado de autoestima y confianza que Roger de Flor y Corbaran de Alet se prodigaron, se puede deducir que ambos se conocían con anterioridad a esta campaña; quizás de las guerras sicilianas. De hecho, Roger lo nombró senescal de la compañía y le dio el mando de la infantería.
Roger de Flor organizó la expedición con sumo detalle. El emperador Andrónico II Paleólogo se hizo cargo de los emolumentos de la soldadesca durante cuatro meses, disponiéndose, entre otros, los pagos de cuatro onzas al mes por cada caballo armado, dos por cada alforrado y una onza por peón. En las negociaciones, el almirante consiguió, además, la mano de la sobrina del emperador, lo que le revirtió el título de gran duque.
La Gran Compañía Catalana, en la que además de Corbaran de Alet se sabe que participaron otros navarros entre los que se encontraban miembros de las familias Asiáin, Olleta, Caparroso y Aibar, partió de Messina distribuida en treinta y seis galeras, que desembarcaron en Malvasia. Desde este punto continuaron hasta Constantinopla, donde Roger contrajo matrimonio, tal y como se había estipulado, con María Asanina, en enero de 1303.
MUERTE EN ANATOLIA
El primer enfrentamiento de esta campaña tuvo lugar contra los genoveses, quienes, con la llegada de los almogávares, vieron peligrar sus posiciones en la zona. La revuelta se inició por un pequeño incidente en el que los genoveses mostraron su enseña, a lo que los almogávares respondieron enseñando el cuatribarrado del rey don Jaime de Aragón y el estandarte de don Fabrique de Sicilia. A consecuencia del lance resultaron muertos 3000 genoveses.
Corbaran de Alet se trasladó después con las fuerzas almogávares a Anatolia donde en octubre de ese año tuvo lugar la batalla de Cízico, en la que se enfrentaron a los turcos. Las huestes de Roger de Flor consiguieron una amplia victoria, después de lo cual pasaron el invierno en Artaqui. El siguiente objetivo fue hacerse con el control de Filadelfia (actual Alasehir), librándose batallas como la de Germe o la de Aulax. En esta última, el navarro tuvo una gran actuación al frente de la infantería. La batalla, según cuenta Muntaner, duró desde que salió el sol hasta la hora nona. Las bajas en las filas almogávares fueron de tan solo ochenta hombres a caballo y cien a pie.
Roger desplazó a continuación sus tropas hacia Tiria (Tire), refugiándose en esta ciudad para preparar una emboscada al enemigo. Cuando los turcos avanzaron hacia ella “Salió entonces el megaduque á ver lo que era, y viendo à los turcos, (que bien les podía ver, pues estaban todos en el llano, y la ciudad de Tiria está elevada,) mandó á En Corberan de Alet, senescal de la hueste, que fuese á envestirles con la gente que seguirle quisiese. Tomo pues, las armas la compañía, diose la mayor prisa que pudo, y En Corberan de Alet, con doscientos hombres á caballo y mil de á pie, arremetió contra ellos; mas pronto les tuvo vencidos, matando pasados de setecientos de á caballo y muchos de á pié, y aun todos los hubiera muerto, pero como era junto á la montaña, trataron ellos de dejar los caballos, y á pie huyeron por aquella”.
La gran hazaña de Corbaran de Alet le confirió una fama efímera ya que, decidido a seguir a sus enemigos por la montaña, fue herido por una flecha que le alcanzó en la cabeza, justo cuando se había quitado el yelmo a causa del calor y del polvo.
Roger de Flor, al conocer la noticia de la muerte de su senescal, dispuso que su cuerpo fuese enterrado en la iglesia de San Jorge que se encontraba a dos millas de Tiria y que allí se le erigiera un sepulcro “bello y rico”, fabricado en mármol. En su recuerdo y en la memoria de los diez soldados que murieron a su lado aquel día, se decretaron ocho días de luto. El propio Muntaner, que fue testigo de esta y de muchas de las crónicas que contó en su obra, describe esta iglesia como una de las más bellas que conoció. El gran duque estimaba mucho a Corbarán de Alet, hasta el punto de que no solo le había nombrado senescal, sino que le había otorgado la mano de una de sus propias hijas, con la que iba a desposarse al concluir la campaña.

Los Lehet y las permutas reales

La política de los Evreux de expropiación o permuta de posesiones no solo afectó a Juan Corbarán de Lehet; también otros miembros de este linaje, como Pedro Ibáñez de Leet fueron objeto de estas transacciones reales. Pedro Ibáñez de Leet estuvo casado con Teresa Almoravid, hija del señor de Castejón. El 30 de junio de 1355, el gobernador Salhadin de Angleura, en nombre del rey Felipe III de Evreux firmó un documento por el que se intercambiaban las posesiones del matrimonio en Aoiz por otras en Unzué, Mendívil y Echagüe que pertenecían a la corona. En la transcripción del documento hecha por Juan José Ojer Amatriáin se puede leer: “In Dei nomine amen. Seppan quantos esta present carta veran et oyran que esta es carta de avenencia, composicion et cambio que Nos, Phelipe, por la gracia de Dios rey de Navarra, conte de Evreus, de Engolesme, de Mortayn et de Longavilla, fazemos con vos el nuestro amado Per Yuaynnes de Leet, cavayllero, et con Teresa Almoravit, fiia de Pero Guillen de Casteyllon, richombre qui fue, muger del dicho Per Yuaynes de los heredamientos, palacios et coyllaços et de todos otros quoalesquiere drechos que vos los dichos Per Yuaynnes et Teresa Almoravit avedes o puedes aver en la villa de Aoyz et en sus terminos en tal manera et con tal condicion que por los heredamientos, palacios et coyllaços et otros drechos sobredichos que vos avedes o aver devedes o podedes, por quoalquiere drecho o razon en la dicha villa de Aoyz et en sus terminos, vos damos et assentamos para vos et vuestros successores perpetualment para siempre iamas en las nuestras vyllas de Mendivil, de Echague et Vnçue sissanta un kafiz…”.
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