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Museos

Los pequeños museos de Navarra piden reconocimiento y ayuda

Son más de 80 centros que la ley no incluye como museos y quedan fuera de acciones de promoción o difusión

Elur Ulibarrena, en el Parlamento de Navarra justo antes de su comparecencia
Elur Ulibarrena, en el Parlamento de Navarra justo antes de su comparecenciajosé antonio goñi
Actualizado el 29/09/2021 a las 19:16
Los pequeños museos de Navarra necesitan reconocimiento y ayuda. Reclaman formación, asistencia y que les alcancen también a ellos las campañas difusión y promoción como los bonos y pasaportes culturales. Quieren también que la ley de museos, que solo les tiene en cuenta en el preámbulo les tome en consideración y les incluya. Estas fueron algunas de las peticiones que hizo ayer en el Parlamento de Navarra Elur Ulibarrena en representación de la agrupación Ondarezain, que reúne a cerca de 40 profesionales del sector del patrimonio cultural y de la gestión de museos y otros centros de exhibición pública de Navarra.
En Navarra existen 14 museos, a los que la normativa reconoce como tales, y más de 80 de los llamados centros de exhibición pública, en la que se pueden encontrar una enorme diversidad, ya que incluyen centros de interpretación, ecomuseos, monumentos visitables… Son pequeños museos en buena parte propiedad de municipios o de la iglesia, aunque también los hay de fundaciones o particulares, que están dispersos y atomizados. “Es difícil conocerse y coordinarse”, señaló Ulibarrena.
Sin embargo, la representante de la asociación recalcó que todos esos centros comparten muchas cosas: “intereses, públicos, necesidades profesionales y el territorio”. Aunque entre ellos los hay más turísticos o menos, en general suelen ser de presupuestos modestos. “Los hay que funcionan con 10.000 euros anuales”. Y todos han sufrido como consecuencia de la pandemia una caída de visitantes que ronda el 60%. Algunos de ellos, recalcó Ulibarrena, son los únicos centros culturales que se encuentran en varios kilómetros a la redonda y muchas veces hacen la función de casa de cultura.
Ulibarrena ha reivindicado además la profesionalización del sector, que muchas veces trabaja “de forma muy precaria” y eso hace que los profesionales “estén de paso” en no pocas ocasiones. También ha criticado la descoordinación de la que a veces son víctimas. Habló por ejemplo de que mientras la ley no les contempla como museos, el plan de Turismo sí les incluye “y les exige” , ocasionando choques. Destacó que Educación y Cultura, dos de las administraciones que más se relacionan con ellos, “funcionan como compartimentos estancos”, algo que “genera muchísimos problemas en el trabajo del día a día”, a la hora por ejemplo de las conexiones entre estos centros y los profesores universitarios, claves en el objetivo de promover la divulgación del patrimonio basándose en la investigación científica. También lamentó que las visitas escolares desaparecieran con la pandemia, lo que les ha supuesto un desequilibrio en su trabajo: mucho en el fin de semana, cuando se acercan hasta ellos turistas o un público familiar, y apenas nada entre semana.
Por todo ellos, Ondarezain ha dibujado unas líneas básicas como son visibilizar el sector; colaborar en la clasificación y tipificación de centros y facilitar su inclusión en un marco legal; y promover la creación de experiencias culturales para todos los públicos que acerquen patrimonio cultural y educación. En ese sentido, también reclaman una recogida de datos unificiada, que les incluya dentro de los visitantes a museos, o que las campañas de promoción como los bonos culturales o los vídeos promocionales no se limiten a los 14 museos reconocidos como tal.
LOS GRUPOS POLÍTICOS
Alberto Bonilla, de Navarra Suma, subrayó de la asociación, subrayado que el patrimonio es eje dinamizador en muchos pueblos y apostado por vertebrar una política educativa, cultural y turística que no ponga trabas a estos centros. Por el PSN, Carlos Mena puso en valor el trabajo que desarrollan los centros integrados en Ondarezain y apostó por trabajar para su inclusión en la ley foral de museos, ya que admitió, “no se les reconoce derechos pero sí obligaciones”. Ana Ansa, de Geroa Bai, destacó las diferencias que tienen con museos nacidos casi al mismo tiempo y con los que “no pueden competir”, pero eso no puede impedir a su juicio ni un apoyo ni una labor institucional más coordinada. Para EH Bildu, indicó Maiorga Ramírez, la tarea de Ondarezain debería estar encauzada por los servicios públicos del Gobierno de Navarra.
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