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El Forofillo

Tanta fiesta ni tanta fiesta

El cierre del Centenario tuvo dos cantantes: Serafín y el pobre Sergio Herrera

El Forofillo en tiempos del coronavirus
El Forofillo en tiempos del coronavirusJAVIER IBORRA
Actualizado el 23/10/2021 a las 17:21
No se puede cargar un resultado en un nombre, sería injusto. Porque lo que caracteriza a Osasuna es, precisamente, que funciona como equipo. Más que nunca son ese "todos a una" que se dejan la piel sobre el verde y que reman en la misma dirección. Todos y cada uno de ellos, desde Sergio Herrera hasta el Comandante, hasta los lesionados o ausentes. La ventaja es que el capitán de la nave, Jagoba, ha logrado esa comunión a todos lo niveles. Pero...
Hasta el pepino, que diría la ínclita Beatriz Pérez Aranda al hablar de Fórmula 1, de los actos del Centenario. Oigan, que por todos nosotros es sabido que cuando hay jarana, jolgorio, fiesta y celebración se nos atraganta en lo deportivo. Y esta vez no iba a ser menos. ¿O hemos olvidado lo que ocurre todos los años el Día de las Peñas? Charanga, comilona, conga, fiestuki a El Sadar y a perder. Por lo menos este año hemos sumado...
Once renovado, a lo Jagoba. Y a callar. Como si el de Berriatua quiere poner de centrocampista al gran Patxi Iriguíbel, que sigue aguantando esa planta de dandy del gol que más de uno de 40 castañas quisiera. Y ese Serafín cantando el himno del Centenario, inmensamente coreado en las gradas como si del 'You never walk alone' del Liverpool en Anfield se tratara. Ironías a un lado, bonito gesto, bonito acto y a jugar, que aquí venimos a ver fútbol.
Osasuna quería dormir líder, poner un broche perfecto en el cierre de los 100 años del club, tras unos actos no muy fastuosos en los que la actual directiva ha dejado su impronta, es decir, efectista y poco más. Aunque la verdad, tal y como están allanando el camino para seguir en el cargo 'ad perpetuam' con la misma pueden ir preparando los del segundo Centenario. Pero no pudo ser...
Ya basta de pedir perdón. Al que no le guste, que no le guste. Pero eso de tener que ir lamentando por todas las esquinas por parte del Comandante ya canta. Me hubiese gustado conocer la respuesta de la grada si llega a sacar otra camiseta afín a los intereses de los que protestan. Insisto, mientras un futbolista rinda en el campo, lo que haga con su vida privada se queda en su vida privada. Y no me vengan con que es ejemplo para muchos niños, que los chavales de hoy en día no saben quién es ni Abascal, ni Otegi ni el Sursum Corda. Políticos, árbitros y programadores, raza cruel...
Al fútbol, que es lo que nos ocupa. Y este Osasuna mola. Viene jugando de lujo, sabiendo a la perfección cómo hacer las cosas, cómo marcar los tiempos y adaptarse al rival. Con cambios notables, dejando en el banco a gente como Moncayola, Manu Sánchez, Kike García. Y sin Aridane. Lo de Budimir ya huele mal. Eso sí, menuda segunda vuelta se va a pegar el Ferrari...
Enfrente el Granada del siempre cuestionado Robert Moreno. Con mucho nombre, pero siendo la sombra del que dejara Diego Martínez con récord de encuentros en una temporada y llegando muy lejos en Europa. Y el cuero que se pone a rodar. 
Salida en tromba, primera parte que termina con 1-0. Chimy redimiéndose (por enésima vez, insisto). Sergio Herrera con poco trabajo. Y en la segunda parte que los nazaríes lo intentan pero los nuestros cierran, achican y andan a la contra. Incluso hubo ocasiones para marcar el segundo. La tuvo Torres, la tuvo Moncayola. La tuvo Suárez...
Expulsión del chico que se ha comido a Cote. Una pérdida tonta condenó al lateral izquierdo, que frenó al atacante rival con falta cuando se iba solito. Roja, a la calle, esta la paga Cote. Y con uno menos 15 minutos mas lo que dé de prolongación. Movimiento de banquillos, ajustes defensivos, reestructuración y a rezar.
Sergio Herrera se echó al equipo a las espaldas. Sacó la falta peligrosa de Rochina, achicó espacios, adelantó líneas. Tanto que se sumó al cierre del Centenario y le hizo los coros a Serafín Zubiri, con una cantadita que obligó a Montoro a colocarla ahí. Ojo, hay que ponerla, y la puso. Cuero suelto en tres cuartas partes, derechazo tenso, empate en el 90. 1-1. Escozor máximo.
Insisto, no se trata de un error. Herrera nos ha dado más de lo que nos ha quitado. No es cuestión de un error puntual, del meta, de Cote, del fallo de Torres por no marcar. Osasuna gana y pierde en conjunto, en equipo, en bloque. Incluida su afición. Por eso hay que seguir apostando por este equipo, que tanto nos hace disfrutar. Segundos, 18 puntos en 10 jornadas. ¿Quién lo iba a decir? Yo sí, desde el minuto uno. ¡Aúpa rojos!
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!
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