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Análisis

Osasuna - Real Sociedad: las 5 razones que explican la derrota

Ampliar Osasuna - Real Sociedad: las 5 razones que explican la derrota
Kike García reclama al árbitro desde el sueloURDÍROZ/CORDOVILLA
Actualizado el 08/11/2021 a las 00:33
Osasuna ha caído derrotado frente a la Real Sociedad por 0-2 en un flojo partido, con escasas ocasiones y que comenzó a decantarse con un gol de rebote. Analizamos las razones del tropiezo rojillo:
1. Exceso de timidez. A pesar de que Osasuna encaró el tramo más difícil del calendario con un colchón importante en la tabla, no ha mostrado ni la confianza ni el descaro necesarios para tutear a los grandes. Contra el Real Madrid, en su mejor actuación de largo en esta complicada fase de la temporada, los rojillos defendieron muy atrás, algo lógico en el Bernabéu, pero con Kike García y el Chimy Ávila arriba dieron la sensación de ser, al menos, una amenaza para la portería rival. El empate a cero fue un justo y gran premio. En Sevilla, en cambio, una alineación revolucionaria configuró a un Osasuna que pareció solo interesado en defender, así que cuando llegaron los goles del equipo local no hubo plan B posible. Y este domingo, contra la Real, el duelo ha sido casi un calco al de hace siete días en el Pizjuán. Solo la inclusión de Kike Barja en el once ha dado cierto mordiente al ataque, pero el gol de Merino ha anestesiado a un Osasuna incapaz de rebelarse y buscar el empate.
2. Solo Barja. Los argumentos ofensivos de Osasuna han sido muy escasos en este partido y, casi siempre, han tenido a Kike Barja como protagonista. Nacho Vidal le ha acompañado en lo que ha podido y Kike García ha aportado sus dosis habituales de lucha y juego de espaldas. La banda izquierda, en cambio, ha resultado inoperante: ni Rubén García ni Manu Sánchez han encontrado profundidad y Brasanac, siempre trabajador, ha vuelto a demostrar que lo suyo no es el gol, ya que ha estrellado en Remiro la única ocasión clara de Osasuna.
3. Mala suerte. El fútbol, en ocasiones, se reviste de una simpleza que desarma a cualquier planteamiento previo o análisis posterior. Un zurdazo que no parece muy peligroso, el balón que golpea en la puntera de un defensa, un portero cogido a contrapié... y gol. Así se adelantó la Real, con un balón impulsado en primera instancia por Mikel Merino, que no celebró el tanto. La fortuna se alió con los visitantes en esta ocasión.
4. Falta de agresividad. Pero si hablamos de que Merino tuvo suerte en el gol, no debemos obviar que, en la jugada de marras, el balón llegara a la frontal del área de Osasuna sin una decidida oposición de los jugadores rojillos. Corría el minuto 70 cuando el equipo de Imanol ha encontrado el modo de mover el balón con calma, de un modo parsimonioso, eligiendo el siguiente escalón hacia la portería defendida por Sergio Herrera como si de un entrenamiento se tratara, mientras ningún jugador de Osasuna cometía una falta o se apremiaba en la presión. Hasta el propio Merino pudo girarse sin problemas. Luego hubo mala suerte, sí, pero Osasuna había comprado boletos...
5. Sin plan B. Osasuna se enfrentaba a un rival que venía de jugar el jueves un muy exigente partido de Europa League, así que el desgaste físico, en teoría, debía jugar a favor de los rojillos. En cambio, sobre el campo pareció lo contrario: Osasuna no tuvo gas para apretar en el tramo final, tocado psicológicamente por el primer gol de la Real. Esta temporada, los de Arrasate parecían haber superado ese bloqueo que, en los peores tiempos de la pasada campaña, les atenazaba cuando se veían con el marcador en contra. Sin embargo, contra el Sevilla y contra la Real han mostrado cierta propensión a recuperar aquella debilidad. Los cambios de Arrasate, muy tardíos y en tromba, tampoco ayudaron, ni el Pizjuán ni este domingo contra la Real.
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