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Osasuna

Mai Garde: “Jamás pensé vivir lo que estoy viviendo”

La capitana de Osasuna fue elegida el lunes mejor jugadora del grupo Norte de Reto Iberdrola por entrenadores, prensa y afición en los Premios Golsmedia otorgados en Las Rozas, un reconocimiento que ella otorga a todo su equipo

Ampliar Mai Garde, en el parque Yamaguchi de Pamplona, con el trofeo concedido el pasado lunes
Mai Garde, en el parque Yamaguchi de Pamplona, con el trofeo concedido el pasado lunesMaría V.M.
Publicado el 28/11/2021 a las 09:01
Escuchar a la capitana de Osasuna es escuchar a todas las mujeres que lucharon por jugar al fútbol y no lo consiguieron. Mai Garde fue premiada el pasado lunes como mejor futbolista del Grupo Norte de Reto Iberdrola y siente que ese reconocimiento no es sólo para ella: es para sus compañeras, para las de su equipo y para todas las que estuvieron peleando por un mejor futuro para el fútbol femenino. A sus 34 años, la central rojilla se abre en esta entrevista y expresa sus deseos, sus sueños cumplidos y los que quedan por cumplir. Porque son muchos y no va a dejar de dar guerra.
¿Qué sintió al recibir el premio?
Me enteré de que estaba nominada por un whatsapp de Tito Iribarren, el director deportivo. Como era la primera edición, no conocía los premios y no sabía su importancia. Lo dejé estar. Cuatro o cinco días antes, Mikel Erbiti, de prensa, me dijo que tenía que ir a la gala a Las Rozas. Me sorprendió. No es por ser humilde, pero hay muchas mejores jugadoras que yo, incluso en mi equipo. Pienso que es un reconocimiento a toda mi carrera y soy consciente de ello. Algunas de las mejores de la categoría están en mi equipo. Jugadoras como Patri Zugasti o Celia Ochoa son brutales y no sólo van a ser el futuro de la categoría sino que acabarán en Primera, ojalá en Osasuna. Sí que es verdad que tengo una trayectoria que ni yo misma habría imaginado y me considero una afortunada por jugar en el club de mi vida. Estoy muy agradecida porque votaban entrenadores, prensa y afición. Jamás pensé vivir lo que estoy viviendo y cada día es un agradecimiento. Cosas como ésta recompensan y reconforta.
Fue con su padre y su hermana Bea.
Sí, también querían ir mi madre y mi hermana mayor, pero teníamos sólo dos invitaciones.
Sería especial tenerles allí en ese momento.
Lo que soy hoy es gracias a mis padres. Me apoyan en todo, viajan a todos los sitios donde juego, si recibo un premio, mi padre me decía que aunque fuera la gala en Sevilla iba a ir. Sé que tengo el apoyo que muchas no han tenido. Estas cosas me hacen más ilusión por mis padres que por mí. Yo no necesito un premio que me diga si soy mejor o peor jugadora. Soy consciente de mis limitaciones, hay muchas mejores que yo, pero ver a mi padre emocionado el otro día en Madrid es lo que me llevo. Igual es por el fútbol modesto en el que he jugado siempre. No es que no me haga ilusión, pero mis luchas son otras.
Pone el premio en un plano secundario.
Es que creo que es un premio a todas mis compañeras, al recorrido que hicimos. No es mío solo.
¿Qué le dijeron sus compañeras?
Estaban súper contentas. Yo soy una representación del Club Atlético Osasuna Femenino, porque Osasuna tiene que estar con los mejores. Yo me considero con una embajadora del club y me gusta llevar el nombre de Osasuna por toda España.
En una charla de esta semana comentó que le hacía ilusión ver a personas con camisetas de jugadoras en El Sadar. ¿Qué se le remueve?
Para mí, que soy la que más años lleva en el club, es un orgullo. A día de hoy, me parece increíble lo que hemos logrado. Vas a El Sadar y ves una camiseta de Miriam, de Patri, de Lorena... Desde que se nos ha dado voz y visibilidad, esto ha ido para adelante. Yo llevo jugando desde los 8 años y he jugado en muchos equipos, de fútbol y de fútbol sala. Y la gente sólo me conoce por lo último. Mi guerra ya no es sacar los 3 puntos del domingo, que también, sino viendo cómo está la sociedad, es por y para el fútbol femenino. Lo tengo clarísimo. Lo que me llena es que mis compañeras no pasen por lo que he pasado yo: que se solucione lo del convenio, que se aclaren los derechos televisivos, que mis compañeras vivan por y para el fútbol. Ésa es mi guerra. Yo estoy en el final, yo no lo voy a conseguir, pero quiero seguir vinculada al fútbol para hacerlo posible.
El nombre de Mai Garde es mucho más que futbolista y capitana de Osasuna, ya que además es la coordinadora del fútbol femenino en Tajonar y ahora ha sido elegida para dar charlas en colegios con otras deportistas. ¿Le resulta gratificante?
Yo me considero la voz de las que no la han tenido. Yo me estoy llevando la parte bonita del fútbol, el premio, que te reconozcan, que tengan tu nombre en una camiseta, pero lo hago por las que no tuvieron voz, las que les prohibieron jugar al fútbol en casa, las que se retiraron con 20 años... Quiero ser la que no se olvide de ellas, porque yo estoy aquí gracias a que hubo unas que lo pasaron mal, como Lagunak hace 30 años. Me siento una privilegiada, aunque no viva de ello.
Cuéntenos cómo fue su charla en el colegio de Buztintxuri, también esta semana.
Hablé con tres clases. Se quedaban embobados, porque te ven en el periódico y de repente te tienen delante, les firmé camisetas... Los niños y niñas tienen mucha inocencia y por eso te equiparan con los futbolistas hombres y te hacen preguntas muy curiosas, como si vivo del fútbol. Les digo que no, que después de la charla me voy a trabajar, que tengo dos trabajos para pagarme la hipoteca, como todo el mundo, y no lo entienden. Me preguntan por qué. Yo repito la pregunta: “¿Por qué las mujeres estamos en este punto?” Me gusta decirles que hemos mejorado, pero que queda mucho por hacer. Y cada vez más niñas me dicen que juegan al fútbol.
Los niños y niñas no tienen prejuicios.
Eso es, no juzgan. Y realmente alucinan con las cosas que les dices.
¿Cómo se lleva el cargo de coordinadora de la base?
Yo, cuando cuelgue las botas...
Que aún está lejos.
No tanto, tengo 34 años. Quiero ayudar al fútbol femenino en Osasuna. Es mi pasión. Este puesto me encanta porque me hace estar cerca de las niñas, enseñarles lo que sé, que valoren lo que se ha conseguido, que no pierdan el norte. Verles crecer futbolísticamente, que esté una niña en tecnificación y que suba al B. Eso en Osasuna no ha pasado nunca. Ahora sí se está haciendo bien y ahí están los resultados: Vilariño, Larumbe, Azpiazu, Karol... Osasuna tiene que ser así, vivir de la cantera tanto en chicas como en chicos. Tres o cuatro vendrán fuera si no puedes sacarlo de casa, pero estoy encantada viendo el crecimiento de las niñas.
¿Las niñas cómo le ven a usted?
Antes de cada temporada, Tito me presenta a las jugadoras. Y la suerte que tenemos es que me conocen. Me encargo de ir a todas las sedes que tenemos que Navarra, no sólo de Pamplona, que parece que nos llevamos todo. Me gusta ir a Pradejón, a Castejón... Es lo más bonito de ver, Osasuna Femenino también está ahí y es seguramente lo que más me está gustando de ser coordinadora: escuchar las necesidades de otros equipos. Porque yo llevo en Osasuna siete temporadas, pero he estado en equipos muy humildes. Cuando me ven, yo les entiendo, porque he sido como ellas: no tener campos, pagar por jugar. Quiero que eso no se pierda.
Dejamos para el final su faceta más conocida, la de futbolista. ¿Qué valoración hace de la temporada?
Está siendo dura. Aquí todo el mundo quiere ganar, quiere subir. El objetivo de Osasuna tiene que ser siempre ascender pero, a la vista está, es muy complicado. Es bonito, porque otras temporadas había sólo un equipo con el que teníamos que luchar, y este año se ve que los equipos se están dejando puntos. Y eso la hace más atractiva, más de verdad. Es más bonito que el Pradejón visite al Levante Las Planas y le gane, no que un equipo barra todo el año. Eso nos puede beneficiar, a nivel competitivo, porque los de abajo también tienen buen equipo.
Como pudieron comprobar frente al Parquesol...
Sí. No nos confiamos, pero fue un muy mal partido nuestro y un buen partido del rival, y nos ganaron. Va a ser una Liga muy bonita, que se va a hacer muy larga y se va a decidir al final. Personalmente también estoy contenta, la plantilla es larga y hay mucha competencia, pero lo que estoy jugando estoy encantada. Me veo bien físicamente, que para la edad que tengo es lo más importante para aportar al grupo. Por eso sigo jugando al fútbol. Así que tanto personal como colectivamente estoy muy contenta.
No va a ser su última temporada...
Bueno, voy año a año. Lo hablo mucho con el director deportivo. Soy una privilegiada con las lesiones, porque apenas tengo y me recupero muy bien. Al día siguiente de los partidos me encuentro muy bien, tengo buena genética, y eso no se entrena. Pero laboralmente ya sabes cómo ando. He aceptado el cargo de coordinadora, pero aparte de jugadora soy también socorrista en una piscina. Me cuesta mucho llegar a todo. Si fuera profesional, no tendría fecha de caducidad en mi cabeza porque me encuentro bien. Yo siempre he dicho que no me voy a arrastrar en ningún entrenamiento. No tengo una fecha para dejarlo, puede ser esta temporada la última, me pueden quedar dos... Pero sé que a mí el fútbol como jugadora no me va a dar de comer y tengo que pensar en el futuro. Cuando se acerque el fin de temporada, haré balance y decidiré si sigo o no, pero eso lo llevo haciendo un par de años. Y el día que lo deje lo haré con naturalidad. Me dará pena, pero feliz de lo que he hecho. Creo que mi rol puede ser mayor fuera que dentro, porque me quedan muchas cosas para ayudar a Osasuna.
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