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Osasuna femenino

Patri Zugasti: “Ojalá ascendamos y pueda dedicárselo a mi hermano Dani”

La futbolista que levantó a El Sadar con su golazo al Espanyol llevaba 5 meses sin marcar. Esa mañana, le pidió a su hermano, que falleció hace un año, que le ayudase, allá donde esté. Patri se lo dedicó a lo grande

Ampliar Patri, sonriente este jueves antes del entrenamiento
Patri, sonriente este jueves antes del entrenamientoAnne Arguiñariz
Publicado el 20/05/2022 a las 06:00
Patri Zugasti es corazón. Es alma. Es furia. Y es un pedazo de futbolista. Quizá la vida le habría llevado por otros derroteros deportivos superiores cuando Osasuna no consiguió el ascenso la pasada temporada, podría estar ahora jugando en Primera. Pero no. Ella se quedó junto a su familia. Hace un año y tres días, su hermano Dani fallecía en accidente de tráfico, con sólo 22 años. Su alma gemela se fue dejando a Patri y a sus padres desolados. Aun así, la jugadora sacó entonces fuerzas de donde nos las tenía y enfiló la recta final de la temporada y luchó hasta el último momento por subir. Ha pasado un año. La delantera pamplonesa pasó el aniversario en la pequeña localidad navarra de Riezu, con sus padres, Pilar Osés e Iñaki Zugasti, recordando a Dani. Esta vez con una sonrisa de complicidad hacia él. Porque Patri (Pamplona, 7-8-2000) siente que su hermano le ayudó a marcar el domingo en El Sadar. Llevaba sin hacerlo desde diciembre y la 10 rojilla esperó el mejor momento.
¿Cómo se siente después de conseguir un gol tan importante?
Son días de muchas emociones y siguen saliendo. Lo de El Sadar acabó a las 2 de la tarde del domingo y puede volver, pero hay que pasar página y pensar en el Barça B. Pero es difícil canalizarlo todo.
Me cuenta que ha visto muchísimas veces su gol.
Sí, muchas -sonríe- Cuando acabé el partido, no me acordaba de cómo había sido ni teníamos imágenes todavía. A la mañana siguiente, me habían pasado ya el gol y lo estuve viendo en la cama. Han pasado los días y lo sigo viendo -ríe-.
Cuente esa anécdota con su padre y la portera adelantada.
Desde pequeña, había marcado algún gol desde lejos de ver a la portera adelantada y mi padre me lo llevaba diciendo toda la temporada. Que había visto a la portera adelantada y por qué no tiraba. En el momento en el que llega el balón a los pies, tienes que decidir en un segundo si pasarla o tirar, y me vino a la cab eza mi padre. Por eso me animé a tirar. La posición estaba bastante centrada, pero no lo recordaba tan lejos. Y me animé. Podría haber perdido una oportunidad, pero el balón entró.
Había muchas pancartas de apoyo a Patri en El Sadar.
Cerca de 100 personas de mi gente estaban allá. Mi madre primero cogió 60 entradas, luego otras 15... Mi pueblo es chiquitito, donde viven mis padres y vivía mi hermano, tiene unos ciento y pico habitantes. Vino casi todo el pueblo y también familiares de Peralta, de parte de mi madre. Y luego las jugadoras del B pusieron una pancarta que cuando la vi me emocioné mucho. Sabían que se acercaban las fechas (de la muerte de Dani) y me quisieron dar ánimos.
Y su tío se subió a la valla.
Sí, es mi tío, que vive mucho el fútbol. No sé cómo no se cayó abajo. Me dijo que estaba arriba y que fue bajando las escaleras conforme caía el balón a la portería y no dudó en subirse a la valla y agarrarse a uno que pilló al lado que no sabía ni quién era. Luego estaba en el vestuario con Josune y me dice: “Patri, mira qué fotón, ¿quién es éste?” -en referencia a la imagen del fotógrafo Juan Pedro Urdíroz en la que aparece su tío celebrando el gol de pie en la valla-. Dije: “No jodas, es mi tío”.
Nada más acabar el partido, salió corriendo a estar con su familia.
Sí, porque mi madre lloraba mucho y le dije que fuera al otro lado para darle un abrazo a ella y a toda mi familia, que se iban al pueblo. Fue un poco locura porque luego casi no pude entrar al vestuario otra vez.
Siempre tiene presente a Dani, ¿cómo está viviendo estos días con la fecha tan cercana?
Yo lo sentía. Llevaba una semana muy emocionada, llorando bastante. No había sido una buena temporada para mí en cuanto al gol. El fútbol depende de la cabeza y yo no estaba bien este año. Mis padres lo sufren también. Para ellos, verme feliz es un alegrón y por eso la celebración fue así, soltando todo lo acumulado. El martes hizo un año de lo de mi hermano y lo hemos afrontado de otra manera, porque nos hemos juntado toda la familia y se hablaba de El Sadar. Mis padres están muy contentos. Fue un alegrón.
Tenía una conexión muy especial con su hermano.
Sí, lo era todo para mí, era muy futbolero, veíamos partidos juntos. Se alegró mucho las otras veces cuando vio a su hermana marcar en El Sadar. Estoy segura de que la magia del domingo la puso él. En casa, por la mañana, puse una foto con él y le dije: “Dani, si estás presente y me estás viendo, demuéstramelo hoy. Te doy la última oportunidad”. Se lo dije de verdad, porque lo echo mucho de menos y en estas oportunidades me aferro mucho a creer en eso, que al final es lo único que nos queda.
Y le dio esa energía.
Sí, necesito sentirlo. Yo me acuerdo todos los días de él de una manera o de otra, pero esta vez quería sentirlo y demostrarle que nunca le vamos a olvidar.
Quedan aún dos partidos por delante, pero qué bonito sería poder dedicarle el ascenso.
Sí... El año pasado había fallecido mi hermano y fue más difícil el ascenso porque no dependíamos de nosotras. Este año las cosas no pintaban nada bien. Pero yo cuando renové con Osasuna, tenía fe en que teníamos un equipazo y lo estamos demostrando. Nos costó superar habernos quedado a las puertas, fue doloroso. Ojalá ascendamos y pueda dedicárselo a él, si lo conseguimos, será el responsable.
¿Cómo se encuentran en el vestuario? Me ha dicho que les cuesta dormir.
Sí, la semana de El Sadar fue dura. Las emociones afectan a los músculos y al cuerpo en general. Estamos durmiendo peor, lo hablamos entre nosotras, pero tenemos tanto en juego que intentamos canalizarlo de la mejor manera posible. Jugar en El Sadar desgasta el triple y esta semana hemos tenido menos carga. Queremos llegar lo mejor posible a Barcelona.
El segundo mejor conjunto en casa, después de Osasuna, filial del mejor equipo del mundo...
Sabemos que son un equipazo. El año pasado también nos tocó enfrentarnos a ellas jugándonos la vida y pudimos darle la vuelta. Sabemos lo que es el Barça en el fútbol femenino. Hay muchas que han debutado en Primera y que estarán en el campo este fin de semana, pero tenemos que ir a lo nuestro, plantarles cara, analizarles bien... Aquí hicimos un gran partido pero no estuvimos acertadas y se llevaron la victoria (0-1). Esta vez no irán convocadas como otras en las que no ha habido jornada de Reto y ocasiones así. Pero al final, si queremos subir, tenemos que ganar a las mejores.
Habrá otro partido en El Sadar, ¿no?
Depende de nosotras mismas, si llegamos con opciones al final, lo lógico sería jugar en El Sadar y ascender allí, delante de nuestra gente. Si ganamos en Barcelona, no va a haber nadie que nos quite el sueño.
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