Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

La crónica

Abde descorcha El Sadar

Una brillante acción del marroquí que finaliza Rubén García resuelve el partido en el 90

Ampliar Ez Abde
Ez Abde centra el balón en la jugada del 2-1J.P. Urdiroz
Publicado el 04/09/2022 a las 19:26
Hubo una especie de deja vu en El Sadar. Gol al Rayo Vallecano cuando el partido estaba concluyendo. Jugada que nacía en la misma banda, la izquierda, y finalizaba en la contraria en boca de la portería de Graderío Sur. Ambientazo en la grada a la hora de comer con un final apoteósico. Con la misma fórmula ganaba Osasuna la temporada pasada. Sin embargo, el contexto no guarda tanto parecido. La agitación de los partidos ha cambiado en Pamplona, testigo de un pleno impecable de victorias, y el equipo ofrece una renovada imagen ofensiva con esas herramientas nuevas de las que se ha dotado.
Ez Abde ha sido el último en subirse al tren en marcha con la misma naturalidad y eficacia que lo han hecho Moi Gómez o Aimar Oroz en estas primeras jornadas. El estreno del marroquí con la camiseta de Osasuna no pudo ser más exitoso, prologando su idilio con un estadio que ya le sufrió el año pasado cuando vistió de azulgrana. Su vida había pegado un vuelco a escasas horas de que se cerrara el periodo de fichajes en una operación inesperada. Arrasate contaba con una llave ideal para desequilibrar defensas. Es la mejor plantilla en tiempos, sobre el papel. En cuestión de minutos desde que saltara al campo, el extremo descorchaba El Sadar.
Técnica, velocidad y atrevimiento. En una acción de extremo puro que se originó en un simple saque de banda, Abde se hizo sitio limpiando defensas rayistas. Trazó un eslalon con la flecha apuntando al frente y un par de pisadas incluidas en carrera para que el balón rodara sobre sus dominios. El pase final por abajo con su bota izquierda encontró rematador, un Rubén García que siguió atento la jugada y al que le vino de maravilla la inyección de adrenalina, ahora que está pasando por un rol más secundario.
La explosión de El Sadar ardía después de un encuentro abierto por el cuerpo a cuerpo que quiso Osasuna, más incisivo a la hora de conectar disparos, pero que atravesó por momentos de flaqueza entre sustos que apagaban su inercia positiva. Aimar Oroz había adelantado a los navarros con un giro de tobillo extraordinario y antes de que llegara el chispazo de Abde y la culminación de Rubén, el Rayo había amenazado y golpeado de verdad. Primero, el VAR había salvado un penalti decretado por Muñiz Ruiz y, después, Lejeune había convertido para empatar con un lanzamiento de falta que midió bastante mal Sergio Herrera.
CHOQUE DE ESTILOS
Dos propuestas se planteaban en El Sadar. La de Arrasate con ese aroma de verticalidad y presión al que ha añadido esta temporada esa limpieza que le dan sus nuevos elementos a los ataques. Buscaba ida y vuelta y la tuvo. Iraola quiso dejar su impronta con esas posesiones más elaboradas. Por momentos hicieron daño. Juegan de memoria sus futbolistas en colocación y saber elegir. Trejo fue su catalizador.
Moi Gómez dispuso a los dos minutos del partido un mano a mano clarísimo. Un balón llovido desde la defensa atravesó por un pasillo y botó en campo madrileño con un peligro añadido. Balliu pifió la entrega, pero el centrocampista rojillo no pudo convertir ante Dimitriesvski. Fue el acercamiento más claro en esta primera parte marcada por las alternativas en el control, pero con Osasuna más estirado en ataque y lanzando más disparos.
Los centros potentes del Chimy desde la derecha o los saques a balón parado de Moi amenazaban a un Rayo que se defendía con contundencia en los duelos. Budimir peleó contra dos torres. Aimar no estaba fino de momento. A punto estuvo de empujar en boca de gol al cuarto de hora. El problema era cuando el Rayo tomaba el mando e intentaba estirarse por sus alas. Arrasate había dado continuidad al bloque habitual. Nacho Vidal se multiplicaba para frenar a esa profunda banda izquierda que tiene el Rayo. Fran García y Álvaro, que lanzó a Herrera en los primeros compases de la tarde. El Chimy le echaba un capote. Los García, en especial Unai, se bastaban ante la poca pólvora rival.
SIN TORRÓ, PERO CON DARKO
Una lesión en el tobillo de Lucas Torró al caer mal en un salto obligó a cambiar el plan. Intentó seguir el alicantino, pero sus gestos dolían a toda la grada. Darko era el elegido para jugar en esa doble pivote junto con Moncayola, variante táctica de esta temporada como guardianes de esa línea rica de fútbol que está por delante.
El serbio se adaptó enseguida. No solo como mediocentro posicional. Su naturaleza le hizo soltarse al espacio que vieron sus ojos. Ganó la línea de fondo y mandó la pelota hacia atrás para la llegada por sorpresa de un Aimar estelar. El de Arazuri sacó la escuadra y el cartabón. Acomodó el interior para mandar el disparo raso al lado más abierto de la portería de Dimitrievski, incapaz de llegar. El Sadar se rendía al toque de calidad de su nuevo icono de la cantera, que a partir de ahí pasó a alumbrar los ataques navarros.
Quedaban todo tipo de incidencias que ocurrir. Se montó un lío con un penalti que señaló el colegiado. Nacho Vidal se lanzó al suelo para rebañar el balón a Álvaro, pero el lateral solo hizo de obstáculo ocupando un espacio y sin derribarle acabó siendo pisado en el pecho por el atacante. Muñiz lo había interpretado de una forma, pero al revisar la imagen cambió su decisión.
Osasuna respiraba aliviado, pero siguió a altas pulsaciones. Aimar lanzó por encima del larguero y Darko buscaba a Budimir en el área. El Rayo sacaba sus armas. Tocaba defender en campo propio. Isi le había dado más fluidez a sus ataques. El 1-1 llegó en un lanzamiento de falta que ejecutó Lejeune. Cerca del pico del área, la había cometido un enérgico Nacho Vidal en su bravo duelo con Álvaro. Sergio Herrera dudó. Puso solo dos hombres en la barrera y dio un paso en falso hacia el lado que no debía. El disparo seco del central perforó su portería.
No había señales positivas. El Rayo, equipo valiente donde los haya, estaba dispuesto a ir a por más. Jagoba metió un triple cambio. Antes ya había colocado a Rubén García por la derecha. A falta de diez minutos, saltaron de una tacada Pablo Ibáñez, oxígeno y cabeza para la contención; Kike García, siempre con el gol y el trabajo en su mirada; y Abde, el dinamitador del partido. Hay banquillo de garantías.
El marroquí arrancó de lejos sin ningún tipo de dudas. Vio camino por el que pasar y tras dejar a varios rivales atrás, lanzó ese dardo letal que remachó Rubén García. El eléctrico extremo dibujaría después otra jugada rápida que finalizó fuera. El Sadar disfruta de las victorias, pero también del juego del equipo.

Ficha técnica
2 – Osasuna:
Sergio Herrera; Nacho Vidal, Unai García, David García, Juan Cruz; Chimy Ávila (Rubén García, m. 71), Moncayola (Abde, m. 81), Lucas Torró (Darko, m. 52), Moi Gómez (Pablo Ibáñez, m. 81); Aimar Oroz, Budimir (Kike García, m. 81).
1 – Rayo: Dimitrievski; Balliu, Lejeune, Catena, Fran Garcia; Salvi (Isi, m. 46),Óscar (Comesaña, m. 71), Ciss, Álvaro García; Camello (Falcao, m. 81), Trejo.
Goles: Aimar 1-0 (m. 55), Lejeune 1-1 (m. 75), Rubén Garcia 2-1 (m. 90).
Árbitro: Muñiz Ruiz (Comité gallego), asistido por Blanco Rodríguez y Hernández Ramos. El colegiado gallego mostró amarilla a Unai García y Juan Cruz por parte de Osasuna. A Álvaro y Ciss por parte del Rayo.
Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Santander disputada en el estadio de El Sadar ante 18.745 espectadores. El saque de honor corrió a cargo de Asier Martínez, atleta navarro ganador de la medalla de oro en 110 metros valla durante el europeo celebrado en Múnich.

volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora