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Osasuna

Moi Gómez: "Soy muy feliz en Osasuna"

El centrocampista, destacado en el inicio, asegura que el club le ha sorprendido “para bien” a todos los niveles. Habla de la adaptación, El Sadar, su rol en el equipo, el presente y el futuro

Ampliar Moi Gómez sujeta la red de una de las porterías de Tajonar después del entrenamiento de este pasado miércoles
Moi Gómez sujeta la red de una de las porterías de Tajonar después del entrenamiento de este pasado miércolesJ.P. URDIROZ
Actualizado el 25/09/2022 a las 09:50
Hace dos meses, Moi Gómez se entrenaba con el Villarreal sin intención de marcharse. Ahora, acumula seis partidos con Osasuna a un nivel excelso. Ha encajado como anillo al dedo. Por un lado, porque su fútbol ha abierto un filón en el ataque rojillo y porque su carácter tranquilo y trabajador casa a la perfección en el ecosistema.
Moisés Gómez Bordonado (Rojales, Alicante, 23 de junio de 1994) es “feliz” en este nuevo ciclo que ha comenzado lejos de su tierra. Para alegría de Osasuna, que pagó 1,8 millones por su fichaje. Tímido, correcto, sencillo y tranquilo. Moi se expresa en el campo. Y fuera responde de forma precisa, sin alardes y con sinceridad.
¿Cómo va asimilando su aterrizaje desde que fue presentado? Se ha convertido en pieza clave.
Estoy muy contento. Tanto mi familia como yo estamos encantados en lo personal y futbolísticamente están saliendo las cosas bien. El míster me está dando confianza y trato de dar el máximo. Los compañeros me han acogido muy bien y eso hace que me adapte muy rápido. Soy muy feliz en Osasuna.
¿Con qué se queda?
Con la gente, el cariño y ver al estadio como nos apoya. Cada día estás deseando jugar en El Sadar para contagiarte de ese ambiente. También destaco a los compañeros. Sabía que eran buena gente pero desde el primer día me han tratado muy bien. Estuvieron pendientes de mí para que no me faltara de nada.
La importancia de transmitir la filosofía a los recién llegados.
Desde el primer día me explicaron cómo era este club, los valores que tiene, el escudo que representas. Eso se lleva al pie de la letra. Para que las cosas vayan bien tiene que funcionar el ambiente en el vestuario. Si no los objetivos no se cumplen. Hay un clima familiar.
¿Qué ha supuesto cambiar Villarreal por Osasuna?
Tienen cosas parecidas los dos. Son dos clubes familiares. Soy un chaval humilde y trabajador, más allá de que me pueda salir un mal partido lo que nunca va a faltar es el compromiso. Eso me caracteriza y la gente lo valora aquí.
¿Cómo se fraguó su fichaje?
Estaba entrenando en el Villarreal normal y quería ganarme el puesto. Pero, al ser sinceros y decirme que no contaban conmigo, hablé con mis representantes. Se dio la opción de Osasuna enseguida. Me reuní con Braulio y también con Jagoba, me trasladaron que estarían encantados de que llegara. No lo dudé, al día siguiente ya estaba aquí. Fue todo muy rápido. Hablé con gente que está aquí y jugó en el pasado y me hablaron maravillas del club, la afición y el vestuario. No me mintieron en nada.
¿Osasuna ha cumplido sus expectativas?
Sí, Osasuna me ha sorprendido para bien. Es un vestuario humilde, me han tratado muy bien y la ciudad es muy futbolera. Notamos el apoyo en el día a día y en el estadio, vaya bien o vaya mal. Siempre se dejan la voz, me ha impresionado jugar como local. Ya como visitante me había impactado, siempre habían sido partidos duros. He venido 7 u 8 veces y he ganado una vez (con el Villarreal). Tenía ganas de vivirlo con Osasuna. Mi debut contra el Sevilla fue increíble.
Ha llegado para ser un jugador importante. ¿Ha notado ese cambio de rol?
Es verdad que aquí tengo más responsabilidades. En Villarreal había jugadores de mucho peso, que iban con sus selecciones, fui importante pero luego perdí protagonismo porque llegó gente de nivel. Aquí en el campo me toca esa responsabilidad de hacer jugar al equipo y me gusta.
¿Cuál es el objetivo?
Hemos empezado con 12 puntos de 18. Lo habríamos firmado antes de empezar. El último partido contra el Getafe fue un mazazo, queríamos seguir invictos en casa pero no pudo ser. Ganar cuesta mucho. El objetivo está claro: la permanencia. Salvarnos tranquilamente, hacer una buena temporada y todo lo positivo que llegue bienvenido sea.
¿Y en lo personal?
Intentar ayudad al equipo desde la parcela que me toque. A nivel personal no me marco un objetivo de asistencias o goles.
¿Prefiere asistir que marcar?
Sí, sí. A lo largo de mi carrera no he sido muy goleador. He estado entre los 2, 4 o 6 goles... Me gusta llegar de segunda línea. Se me está resistiendo el gol ahora pero habrá que insistir. Quiero ayudar y jugar bien.
Un contrato largo, de 5 años, da tranquilidad.
Buscaba estabilidad. También estuve en otros equipos (Getafe, Sporting, y Huesca), de arriba a abajo. Estaba asentado y no me esperaba salir.
¿Se ve aquí muchos años?
Sí, estoy súper a gusto, se lo digo todos los días a mi mujer. Además ha empezado la cosa de maravilla, estoy teniendo minutos, me siento importante, querido por mis compañeros y la gente. A lo largo de los años la experiencia que me queda es que no sabes cuánto vas a estar en un equipo. Firmas un contrato pero luego pasan muchas cosas. Hay que ir año tras año, pero es verdad que quiero cumplirlo en Osasuna y estar muchos años. De momento pienso en el presente, estoy cómodo, ojalá sigamos igual que estos seis partidos. Somos ambiciosos.
En las dos últimas temporadas ha habido rachas negativas. ¿Sirve de alerta ahora?
En Primera cuesta mucho ganar cada partido, hay que estar muy concentrado. No debemos mirar más allá del próximo partido, si no nos equivocaríamos. Toca desconectar en este parón y a pensar en el Bernabéu. Sabemos que el Madrid va a ser un rival muy difícil, a ver si no tienen su día porque vamos con la intención de sacar algo.

Ambidiestro, sencillo y sin redes sociales

¿Cómo ha sido la adaptación a la ciudad y al club?
Siempre cuesta un poco. Tengo dos hijos (una niña de 5 años y el niño 1). Ella ya se da cuenta de las cosas y va costando más. Soy de Alicante, de Rojales, y vivía muy cerca en el club que me dio la opción de ser profesional. Fue difícil salir pero desde el primer día me he sentido arropado y querido. Los que llegan nuevos lo agradecen.
¿Suele ir a su pueblo?
Ahora me pilla más lejos, voy de vez en cuando. Cuando he estado es un placer, me tratan muy bien, me respetan mucho. Tengo casa allí.
Serán de Osasuna ahora.
Sí, a mis padres les suelen animar con un “Gora Osasuna” cuando van por el pueblo. Están apoyando, son de Osasuna a muerte ahora. Saben que es un club humilde, trabajador y que está haciendo bien las cosas.
¿Su familia ha estado en El Sadar?
Sí. Y quedaron impresionados. La afición se pone de pie al final del partido y nos canta, se gane o se pierda. Mi padre el día del Sevilla se quedó alucinado. Se unieron al cántico. No habían visto así a mi padre nunca en un estadio. Llegué a casa y me dijo mi mujer: “Tu padre estaba saltando, se ha contagiado de El Sadar y lo ha dado todo”. No me lo creía. Lo que hace El Sadar... (ríe).
Braulio dijo que era un jugador infravalorado por su timidez.
Sí que es verdad que hasta que no conozco a la persona no soy de abrirme mucho. Soy introvertido, pero cuando cojo confianza me suelto y no paro. Quizá no conocen a ese Moi.
Su carácter encaja aquí.
Sí, me siento muy humilde. Cuando la cosa va bien no me creo nada y si va mal tampoco digo que soy el peor del mundo. Tengo estabilidad. Me considero una persona sencilla, y eso a día de hoy no es habitual. Trato a todos por igual sin importar el nombre. Por ejemplo, al que lleva muchos años o a Aimar, que está empezando.
¿Qué le dice a Aimar?
Que siga disfrutando. A Aimar le das una indicación y enseguida la entiende, no necesita que la vuelvas a repetir. Eso demuestra que con 20 años es muy maduro. Tiene algo distinto, no hay que meterle presión. Puede darnos muchas alegrías porque tiene un futuro brillante.
¿Le ha dado tiempo a conocer Pamplona y Navarra?
Cuando llegué estuve un mes en el hotel porque no tenía aún la casa, he ido poco a poco. Ahora ha llegado la mudanza. Ya estoy más estable, me han dicho que hay sitios muy bonitos en Navarra. He estado por el centro y es impresionante el ambiente. El otro día estuve con mis hijos en la Ciudadela. Espero conocer muchos sitios.
¿Qué le dicen en la calle?
La gente es muy amable y respetuosa. Me paran y me dicen: “¡Muy bien, Moi, a seguir así, que la cosa va bien!” Se agradece mucho. Los navarros son amables y eso al jugador le llega. Es un privilegio.
No tiene redes sociales.
No, nada.
Llamativo hoy en día.
Sí, pocos futbolistas no tienen ahora redes sociales. Pero es que eso no me va. Termino de entrenar, como, descanso, estoy con los niños... Sí que tengo tiempo pero es que no me gusta. No va conmigo, no me llama la atención. A lo mejor dentro de un año me convierto en influencer (bromea). A día de hoy no me gustan. Pero me parece genial que la gente las use. Yo estoy más tranquilo así.
Hablando de cosas extrañas. Le da igual golpear el balón con la izquierda que con la derecha.
Es raro ver a un jugador ambidiestro, que saque una falta con la izquierda y otra con la derecha. Santi Cazorla lo hacía, es mi referente como jugador y persona. Lo tuve como compañero y disfruté un montón. Solo se lo había visto a él.
¿Ha trabajado esa habilidad?
Según mi padre cuando era pequeño me entrenaba para darle con las dos piernas. Yo no lo recuerdo. Le digo que eso venía de serie, él dice que no. Es verdad que ser ambidiestro te da mucha ventaja. Tomas decisiones muy rápidas, en el campo sé lo que tengo que hacer.
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