Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Frenazo en seco

Osasuna sólo sembró peligro en el último cuarto de hora, después del gol en propia puerta de Miguel Flaño

  • FERNANDO CIORDIA . ENVIADO ESPECIAL A GETAFE
Publicado el 16/05/2011 a las 02:04
La luz del chivato de la gasolina se encendió en el Coliseum Alfonso Pérez. Osasuna no respondió como en anteriores duelos. Quizá la razón haya que buscarla en lo que se jugaba uno y otro equipo. Siempre se hace de la necesidad virtud, y más en esta Liga donde jornada a jornada se imponen los equipos que más hundidos están. A Osasuna le llegó en mal momento este encuentro. Su derroche de energías en Zaragoza y el pasado miércoles contra el Sevilla resultó descomunal. Lo pagaron caro los rojillos, que dejan los deberes para la última semana. Otra vez se aprieta la salvación. Será la más cara de la historia.
Osasuna sólo pudo inquietar a Ustari cuando el partido ya estaba casi decantado para el equipo que se estaba jugando más la vida. Para entonces, el campo estaba demasiado inclinado hacia arriba. Apretaron los navarros en este esprint final, y lo cierto es que pudieron anotar el empate de la salvación con un cabezazo de Pandiani que se estrelló en el larguero. Fue tras una bella parada del meta sudamericano local.
Escasa aportación ofensiva
Hasta este instante, Osasuna nunca se sintió inferior al Getafe pero es cierto que el balance de ocasiones de unos y otros no tuvo nada que ver. Ricardo se convirtió en el mejor hombre del equipo, mal síntoma cuando ello ocurre. El arquero salvó un par de goles del Getafe en la primera mitad. Con la yema de los dedos, mandó a córner un cañonazo de Manu del Moral desde fuera del área, antes de que se luciera a un centro de Colunga que iba camino de la jaula. Pedro Ríos, lanzándose en plancha y con todo el marco para él, tuvo la primera ocasión de un Getafe que contó con Boateng como un pulmón de primer orden. El africano se comió en el eje a Javad Nekounam, desaparecido en combate.
Mendilibar había apostado por alinear a Camuñas y Cejudo en los costados, y Vadocz de enganche. No hubo profundidad ni sorpresa. Al equipo le costó un mundo elaborar en campo rival. Jugó demasiado alejado del área madrileña. Kike Sola estuvo desasistido. Apenas se prodigó Osasuna con unos tímidos lanzamientos exteriores y uno de Damiá con el que terminó el primer tiempo. Los rojillos intentaron sorprender buscando la espaldas del Cata Díaz y compañía, pero fue imposible. Tampoco se encontró esperanza en las numerosas acciones de estrategia que se lanzaron. No hubo remate.
El Getafe dio el verdadero paso al frente coincidiendo con las malas noticias que llegaban de La Romareda. Marcano avisó lanzándose a un balón que no conectó con todo a su favor. Míchel movió el banco, y con la entrada de Parejo, su equipo aprovechó mejor los espacios. Osasuna estaba metido atrás, y en un balón bien tocado por el jugador cedido del Madrid, Flaño marcó el 1-0 en propia puerta en su intento de despeje. Faltaba media hora.
A tumba abierta
Fue en la recta final cuando el cuadro navarro estiró con decisión sus líneas. Salió Pandiani en vez de un gris Nekounam. Llegaron por fin las ocasiones de verdad. Primero fue Kike Sola quien no conectó del todo bien el remate. Ustari le atrapó el disparo.
Mendilibar quemó todas las naves. Quitó a los dos laterales, Damiá y Monreal, por Soriano y Lekic. Osasuna jugó ese final a tumba abierta, en busca de ese empate que le diera la permanencia matemática. La oportunidad más clara llegó en el minuto 83. Pandiani se elevó sobre los defensas y su remate de cabeza terminó en el travesaño. Ustari tocó el cuero lo suficiente en una gran intervención. El charrúa tampoco pudo cazar el rechace, ni anotar en un acercamiento final.
Con Osasuna volcado y sólo dos defensas, Sergio y Flaño, era lógico que a nada que combinara tres pases, el Getafe se plantara para la sentencia. Ricardo había salvado el 2-0 ante Parejo, pero ya no pudo evitar el tanto de Pedro Ríos en el tiempo de prolongación. Osasuna no aprovechó el primer match-ball. Le queda otro y ante su Reyno de Navarra.
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones