Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

EL BLOC J.M. ESPARZA

Posiblemente, así tocaba

La jugada desgraciada que acostumbra a llegar de una manera u otra cuando un partido está de empate, obliga a jugarse de nuevo la Liga en el pitido final

  • DN Admin
Publicado el 16/05/2011 a las 02:04
D E nuevo, una temporada más, toca la heróica en la última jornada. Será en casa y ante el Villarreal, un rival que no se juega nada, pero que sabe jugar a fútbol mucho y bien. Da rabia, mucha rabia, y más todavía tras ver un partido como el de Getafe, ganable. No se perdió por mal planteamiento, si no porque posiblemente así tocaba. Después de ganar al Valencia y remontar a Zaragoza y Sevilla, repetir en el Coliseum resultaba poco probable, aunque solo fuera por puro cálculo estadístico para un equipo de las hechuras de Osasuna.
Decíamos que el planteamiento resultaba acertado, y más teniendo en cuenta que con un punto bastaba, aunque quizás también estuvo ahí la clave. El Getafe salió nerviosísimo, sin poder encadenar dos pases seguidos, siempre al patadón y acusó, además, el placaje al que los rojillos le sometieron en defensa. El cuadro de Mendilibar presionó, se hizo dueño y señor del centro del campo, lo controló con superioridad gracias a la tripleta con eje en un Patxi Puñal inconmensurable.
El Getafe pareció entonces un equipo francamente vulnerable, circunstancia que no aprovechó Osasuna, que no se decidió a atacar hasta que se vio con el marcador en contra, algo previsible dada la insistencia local. De hecho, hasta que el cántaro se rompió a base de ir a la fuente, los rojillos contuvieron con un orden y actitud encomiables. Hacían su fútbol sin perder la cabeza, algo que le ha dado resultados excelentes en partidos anteriores, pero viendo ayer tan nervioso al Getafe, quizás se pudo hacer más daño donde realmente le hubiera dolido de veras.
Después resultó mucho más difícil, cuando los azulones mostraron actitud más decidida y los cometidos más claros. Cierto que, con el marcador en contra, también los rojillos cambiaron el "chip", pero además de a un rival que tenía los puños bien apretados, debían remontar a la estadística y a la escasez de fuerzas. El equipo acusa la trotina de las últimas batallas.
No obstante, hubo argumentos para ganar como demostraron las sucesivas intervenciones del guardameta Ustari. Cualquiera de ellas, la de Sola, la de Pandiani, pudo entrar y la historia habría sido contada hoy de una manera completamente diferente. La diferencia entre el sufrimiento o la gloria está en esos milímetros que impidieron ir a gol cualquiera de esos balones. Por eso toca seguir sufriendo hasta final.
Por enésima temporada consecutiva hay que esperar el pitido final de la Liga para conocer el futuro de Osasuna. El Reyno de Navarra vivirá otra de sus finales agónicas, a vida o muerte.
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones