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Waterpolo

Alberto Munárriz: "Siempre salimos a ganar, pero es difícil hacerlo todos los años"

En una semana, el olímpico navarro ha ganado su novena liga y se ha clasificado con su equipo para la fase final a ocho de la Champions. Disciplinado y humilde, lleva sobre sus hombros la “obligación” de seguir entre los mejores

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Alberto Munárriz, en una imagen en la piscina de su club, el Zodiac Atlètic BarcelonetaJosé Antonio Goñi
Publicado el 23/04/2022 a las 06:00
En cuestión de siete días, Alberto Munárriz Egaña (Pamplona, 19-5-94) ha marcado con letras de oro su nombre en el waterpolo nacional todavía con más fuerza. Su palmarés se ha engordado con una liga más, la novena consecutiva, lograda el pasado día 13, y con su equipo, el todopoderoso Zodiac Atlètic Barceloneta, ha conseguido el difícil acceso a la final a ocho de la Champions, una tarea que parecía imposible hace unos meses. Ganar, ganar y ganar, que diría Luis Aragonés. Eso es lo que hace Alberto desde que su destino y el del club catalán se unieron en 2013. En España son intratables (el club lleva 17 títulos ligueros consecutivos) y en Europa siempre luchan con los mejores. Pero esa “obligación” por vencer es algo que Munárriz comprende en un club que es el que más apuesta por el waterpolo en el país y tiene a la base de la selección española.
Alberto Munárriz ha vivido, vive, una temporada especial. Después de la medalla que se escapó en Tokio 2020, una hernia discal le apartó de la piscina durante unos meses. Ya recuperado y feliz, afronta más retos ilusionantes en lo que queda.
Nadie diría que esta temporada se operó de una hernia, por cómo está acabando.
La operación fue el 16 de noviembre y para enero ya estaba jugando, aunque no me encontraba bien del todo. Al competir en el agua es más llevadero. Ahora está siendo divertido jugar.
Aunque estaba cantado, han vuelto a ganar la Liga. Parecen obligados a ello...
El Barceloneta es el club que más invierte con diferencia y tenemos la obligación de ganar. Las últimas temporadas han sido así y cualquier título que no hemos ganado ha sido un poco fracaso. Nosotros salimos a ganarlo todo, pero también los demás equipos intentan mejorar cada año. Es difícil ganar todos los años porque todo el mundo quiere que haya un cambio. En Europa, el Reco tiene a los mejores pero no todas las temporadas gana la Champions. Es complicado. Nosotros tenemos la suerte de seguir haciéndolo para demostrar que somos el mejor equipo de España. En Europa es otra guerra.
¿Le parecería lógico que la gente se aburriese de que gane siempre el Barceloneta?
No es nada malo, es entendible. Le ocurre al Barcelona de balonmano, que es noticia si empata o pierde. Hay mucha diferencia entre la obligación de ganar la liga y en luchar por el título. Te puede salir un partido malo y el mérito es llevar tantos años arriba. Desde que estoy yo, sólo hemos perdido dos títulos, la Supercopa del año pasado y la de otra temporada que me lesioné la rodilla.
Y esta vez ha sido otra lesión. ¿Qué le ocurrió?
Sentí un dolor enorme, el mayor que he sentido en mi vida. Me hicieron una resonancia a los dos días y me dijeron que era una hernia muy grande y que además estaba como muy metida. Me comentaron que había dos opciones: hacer tratamiento conservador y operar. Intentamos la primera opción, pero no fue a mejor. Hablé con bastantes médicos y uno me recomendó la operación, porque si no, el disco se podía volver a salir. La operación en sí no tenía demasiado riesgo, sólo me quitaban el trozo de disco salido y la lesión quedaba curada. Además, el tiempo de baja no era muy largo. No llegó a dos meses tras la operación, aunque antes llevaba mes y medio sin jugar, con mucha medicación, calmantes, etc. Ahora ya se me ha olvidado, no me acuerdo del dolor que sentía.
En estos días no sólo ha ganado la liga, sino que su equipo ha conseguido meterse de nuevo entre los ocho mejores de la Champions.
En enero estaba difícil. En el primer partido de la segunda vuelta estábamos fuera, pero desde ese día ganamos todos los encuentros, hasta el último de esta semana, que empatamos ante el Brescia, el líder del grupo (el resultado fue 12-12 en Barcelona y el punto les dio la clasificación). Se nos dio algún resultado a favor y nos metimos. Nuestro grupo era muy complicado, pero queríamos estar en la fase final, jugar los cuartos y, si podemos, semifinales y final. Luego ganaremos o perderemos, pero para el club era muy importante estar. Así que estoy muy contento.
¿Cómo queda entonces su final de temporada?
La fase final es el primer fin de semana de junio. Todavía nos queda jugar el último partido el 11 de mayo en Split ante el Jadran. Y una semana después de la Champions, el 18 de junio, empieza el Mundial de Budapest. Es muy seguido, pero lo que nos gusta es jugar. Después tendremos algo de tiempo libre hasta el Europeo, que es a finales de agosto y principios de septiembre.
¡Cuántos retos!
Sí, ese Mundial lo ha puesto la FINA. Iba a ser en Fukuoka, pero hubo un repunte de la variante ómicron y lo celebrarán en 2023. Este año se han sacado éste de Budapest, que es donde más piscinas hay -bromea-.
Un año lleno de ilusiones. ¿Cómo recuerda ahora los Juegos Olímpicos, con esa medalla que se escapó?
Tengo un recuerdo malo de la semifinal, pero nuestro nivel en los Juegos fue muy bueno. En aquel partido ante Serbia íbamos ganando pero se nos escapó. Y en el encuentro por el tercer y cuarto puesto no sé qué nos pasó. Pero tengo ilusión en el futuro y en lo que podemos conseguir.
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