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Coronavirus

Dosis de sueños: testimonios de las esperanzas que alimenta la vacuna

Mujeres embarazadas, jóvenes, menores acompañados por sus padres y madres, personas de todas las edades revelan sus sueños esta semana en la fila de la vacunación contra la covid-19 del polideportivo de la UPNA

Ampliar Una joven es vacunada en la UPNA
Una joven es vacunada en la UPNAIván Benítez
Actualizado el 29/08/2021 a las 11:03
Hemos tenido el bar nueve meses cerrado, así que hemos estado jodidos... Ahora la vacuna nos da cierta tranquilidad en casa y en el bar”. Las palabras de Xabier Lecea arrastran un gesto de cansancio que contrasta con el de su hija Uxue, de 13 años, a la que acompaña esta semana a inyectarse la primera dosis contra la covid-19. Padre e hija, sus miradas, resumen bien lo vivido a lo largo de este último año y medio. “¿Sueños?”. Los dos permanecen pensativos, como si estuviera prohibido soñar en plena pandemia. “Yo sueño con irme de vacaciones con mi familia”, se le escapa a Uxue, deslizando un guiño de serenidad. Su padre la abraza. El peso de la memoria sigue ahí, latente.
Unos pasos por detrás, acariciándose la tripa, llega al umbral de los sueños Alejandra Vicente Reguera, de 29 años. Embarazada de 25 semanas, responde con una sonrisa nerviosa. “Tengo mucho miedo, porque el virus está ahí y sigue siendo algo desconocido”, reconoce. Sin embargo, al hablar de futuro, su rostro se ilumina. “Sueño con poder reunirme con mis seis hermanos en Navidad. Hace más de un año que no nos juntamos...”. Su bebé se llamará Julia.
Los relatos arriban a la orilla de la vacunación. Un mar en calma donde también se encuentran tres jóvenes de 17 y 18 años. “La pandemia está siendo muy dura. Sentimos que se nos escapan las cosas, que la vida ha quedado estancada en el banco del parque donde nos sentamos a diario”, se sinceran Naroa Goñi Baus, Noelia Jara Linde y Noelia Neri Fernández después de recibir la segunda dosis. Las tres coinciden al recordar que todo se detuvo para ellas y su generación un 15 de marzo de 2020. “Queremos disfrutar de la vida sin tener que pensar en todo esto. Poder disfrutar de los abuelos, pasear con ellos sin miedo...”.
UN AÑO DESPUÉS
Mucho ha cambiado el relato del 29 de agosto de 2020 hasta ahora. El año pasado la portada de Diario de Navarra publicaba consejos médicos para la vuelta al colegio e informaba también de que una vacuna belga, Jansen, ensayaría en tres hospitales españoles. “La Agencia Española del Medicamento ha autorizado el primer ensayo clínico de una vacuna anticovid en España”, anunciaba este rotativo. Mientras, en Navarra se reforzaba el personal y material de cara al otoño en una jornada con 167 positivos y España volvía a rozar los 10.000 contagios y superaba los 29.000 muertos.
En este contexto, un año después, el Gobierno de Navarra publica que se han superado en esta comunidad las 900.000 dosis administradas y que las personas con pauta completa representan el 78,2% de la población vacunable, es decir, mayores de 12 años. Jóvenes como Paula Ostiz Taco, de 14 años, campeona de España de ciclismo infantil, a quien acompaña su madre al interior del polideportivo de la UPNA. “Qué supone vacunarme? Protegerme y proteger. Que yo me vacune también ayudará a los demás”, deja claro la menor.
Junto a los testimonios de Paula, Alejandra, Uxue, Noelia o Naroa, se desprenden otras miradas, otras dosis de sueños. Esta es la crónica gráfica de una mañana en la cadena de la esperanza.
Pie de foto
Izq,: Xabier Lecea y Uxue. Der.: Pablo Fernández RodríguezI.B.

PADRE E HIJA

Xabier Lecea y Uxue

“Sueño tanto con ir de vacaciones con la familia”, expresa Uxue. A su lado, su padre, escucha con gesto cansado. “Hemos tenido nueve meses el bar cerrado, así que hemos estado jodidos”, se sincera también Xabier. “Ahora la vacuna nos da cierta tranquilidad en casa y en el bar”.

Pablo Fernández Rodríguez

“Ahora siento tranquilidad. La pandemia ha sido muy difícil, a los jóvenes se nos han impedido hacer tantas cosas... ¿Sueños? Ser libre. Recuperar la libertad”, deja claro este estudiante de primero de Educación Infantil.
Noelia Neri Fernández
Noelia Neri FernándezI.B.
Izq.: Naroa Goñi Baus. Der.: Noelia Jara Linde
Izq.: Naroa Goñi Baus. Der.: Noelia Jara LindeI.B.

TRES AMIGAS

Noelia Neri Fernández, Naroa Goñi Baus y Noelia Jara Linde

“Soñamos con poder disfrutar de la vida sin tener que estar pensando cada día en todo esto”, coinciden estas tres amigas, que el próximo año cursarán Trabajo Social e Integración Social. “Sentimos que nos estamos perdiendo muchas cosas, que la vida ha quedado estancada en un banco de un parque y que desde este banco, sentadas, nos hemos dedicado a verla pasar”.
Lucas Isturiz Isturiz y Ane Bizkai Sandía
Lucas Isturiz Isturiz y Ane Bizkai SandíaI.B.

PAREJA

Lucas Isturiz Isturiz y Ane Bizkai Sandía

“Nunca imaginamos que viviríamos algo así. Ahora somos más conscientes. Queremos vivir tranquilos, viajar, poder disfrutar de unas vacaciones con la familia, tener un trabajo estable....”, detallan Ane y Lucas, minutos después de inocularse esta semana la pauta completa. “La vacuna, en definitiva, significa libertad”.
Saioa Larrasoaña Oneca y Amaia Oneca Goyen
Saioa Larrasoaña Oneca y Amaia Oneca GoyenI.B.

HIJA Y MADRE

Saioa Larrasoaña Oneca y Amaia Oneca Goyen

“La vacuna ayuda a sentirse protegida y a pensar que esto se normaliza”, explica Saioa, una joven licenciada en Comunicación Audiovisual que reconoce también que su estado de ánimo ha pasado por diferentes fases: “preocupación” el primer mes de pandemia, “cansancio” por el estrés informativo acumulado, “relajación” en verano... y ahora “tranquilidad”. Hoy se encuentra en una etapa en la que sueña con trabajar en una producción sobre medio ambiente y animales. A su lado, su madre, asegura que con sus hijas ha descubierto el mundo de lo sueños. Y si creía que los había cumplido al verlas nacer y crecer, de pronto, ha llegado un sueño más. “Quiero crecer profesionalmente”, confiesa.
Jessica Taco y Paula Ostiz
Izq.: Nerea Sanz Azpiroz. Der.:Jessica Taco y Paula OstizI.B.

Nerea Sanz Azpiroz

“Ahora me sentiré más segura cuando me encuentre en entornos de aglomeraciones. Siento que la pandemia nos ha limitado la vida. Sueño tanto con poder viajar a otros países”.

MADRE E HIJA

Jessica Taco y Paula Ostiz

En julio se proclamó campeona de España de ciclismo en categoría infantil y sueña con convertirse en ciclista profesional. Después de un año en el que el coronavirus ha impactado de lleno en sus vidas -falleció su abuelo por la enfermedad-, Paula tiene claro que inocularse la vacuna conlleva un acto de responsabilidad que va más allá. “Porque al ponérmela también ayudo a proteger a otras personas”, deja claro la menor.
María Soler Díaz de Jungüito y Roberto Barrena Montalvo
María Soler Díaz de Junguitu y Roberto Barrena MontalvoI.B.

EMBARAZADA

María Soler Díaz de Junguitu y Roberto Barrena Montalvo

“Estoy aterrada, soy maestra y en marzo no quise ponerme la vacuna porque se decía que no era recomendable para las embarazadas. Ahora, sin embargo, se recomienda. Siento mucha incertidumbre...”. María se encuentra embarazada de 30 semanas y pronto nacerá Mía. “Nos hemos privado de muchas cosas. Hemos estado muy aislados durante este año y medio para proteger al bebé y a la madre”, explica Roberto, su pareja. “Ahora nuestro sueño es que todo vaya bien y que la niña nazca sana”.
Izq.: Ana y Xabier Villegas Remírez. Der.: Alejandra Vicente Reguera
Izq.: Ana y Xabier Villegas Remírez. Der.: Alejandra Vicente RegueraI.B.

HERMANOS

Ana y Xabier Villegas Remírez

Los dos hermanos acuden a vacunarse en sus bicicletas, uniformados como ciclistas. “¿Qué significa vacunarse? De cara a la familia la vacuna implica tranquilidad, seguridad, aunque somos conscientes de que queda camino”, dice Ana, estudiante de Bioquímica. Por su parte, su hermano Xabier cuenta que ha vivido parte de la pandemia con agobio, pero también con tranquilidad. Al preguntarles por sus sueños, él no sabe qué responder, pero ella lo tiene claro: “Me gustaría vivir una vida universitaria plena. No quiero perder la oportunidad de socializar en el campus. También quiero viajar por toda Europa”.

EMBARAZADA

Alejandra Vicente Reguera

La bebé se llamará Julia y nacerá dentro de dos meses. Por eso, en la recta final del embarazo, los nervios acechan. Esta semana ha terminado de ponerse la pauta completa contra la covid-19. Llega sola al umbral de los sueños y se acaricia la tripa al hablar. “He pasado mucho miedo a lo largo de la pandemia porque nos enfrentamos a algo desconocido”, explica. Al referirse a los sueños, sonríe. “Qué importante es soñar en esta época, pero cuesta tanto... Sueño con volver a la normalidad a principio de año y celebrar la Navidad en familia. Somos seis hermanos y hace un año y medio que no nos reunimos”. Alejandra tiene una niña de 6 años, Martina, y tenía pensado casarse en mayo. “Pero habrá que esperar un poco más”, vuelve a sonreír. Una sonrisa que va más allá de los sueños.
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