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Educación

50 años de clases y vida en el IES Navarro Villoslada

El ‘instituto de Ermitagaña’ nació en 1971 en un barrio en expansión con 420 alumnas. Hoy escolariza a más de mil estudiantes

  • Sonsoles Echavarren
Actualizado el 16/10/2021 a las 10:45
El instituto Navarro Villoslada ya tiene 50 años. Y durante todo este curso van a festejar el primer medio siglo de vida del centro. Desde que se levantó un edificio en un barrizal al final del barrio de San Juan, donde en 1971 aún pastaban las ovejas, y solo le ”acompañaba” en aquel descampado el entonces colegio nacional José María Huarte. Mucho ha llovido desde entonces y las 420 chicas que inauguraron el instituto el 22 de octubre de 1971 se han transformado en más de mil escolares de ESO y Bachillerato (12-18 años). El centro se construyó para ofrecer educación a las chicas (entonces solo existía el instituto Príncipe de Viana, femenino; y el Ximénez de Rada, masculino, que hoy integran el IES Plaza de la Cruz) y se decidió levantarlo en un barrio en expansión. De los 17 docentes iniciales se alcanzan ahora los 118. Y de los alumnos del barrio (en 1975 el instituto se hizo mixto) se ha pasado a estudiantes que viven en todos los barrios de Pamplona y localidades de la comarca y que eligen este centro. De ellos, el 40% tienen origen extranjero, aunque la mayoría ha nacido en Navarra y proceden de 32 países de todo el mundo.
El actual director del centro, el profesor de Tecnología Alberto Arriazu Agramonte, recuerda cómo ha evolucionado la educación en este último medio siglo. “Entonces, ser bachiller era un ‘grado’. Hoy es algo muy habitual”. Y rememora algunos de los hitos más importantes en este tiempo. La puesta en marcha de una de las señas de identidad del centro, el taller de teatro (que arrancó en el curso 1978-79 y fue dirigido desde entonces y hasta su jubilación en 2013 por el profesor Ignacio Aranguren), la introducción de la enseñanza del euskera (germen del actual instituto Biurdana, que imparte clases en el modelo D), el plurilingüismo (enseñanza de asignaturas en inglés) y modelos de calidad. Actualmente y desde hace unos cursos, se imparte, además, el Bachillerato Internacional, unos estudios con un perfil muy práctico y que dan acceso a universidades de todo el mundo.
OPORTUNIDAD PARA TODOS
Alberto Arriazu aboga por la enseñanza pública y reconoce que un instituto de esta red persigue que “todos los alumnos alcancen su mayor éxito escolar”, independientemente de su situación socioeconómica y familiar. “Aquí se les ofrecen unas oportunidades que, quizá, nunca han tenido”, subraya, refiriéndose al grupo de teatro o a la orquesta del instituto. Y aplaude la diversidad entre el alumnado. “Algunos puede que vengan sin desayunar de casa y otros cursan un año académico en el extranjero. Esta es la verdadera riqueza: la diversidad”.
Y rompe una lanza por los alumnos de su instituto y , en general, por los jóvenes y adolescentes. “Siempre se ha dicho que no trabajan y que son peores de los de hace unos años. También lo decían en mis tiempos. Pero no es verdad. Tenemos unos alumnos maravillosos y muy comprometidos”. Y ofrece datos. Más de cien participan en un grupo de solidaridad en el barrio, en el que prestan apoyo escolar a niños de Primaria con dificultades académicas y una enseñanza tecnológica a personas mayores. “Se hacen parejas de joven y mayor y les enseñan, casi como en una clase particular, a utilizar el móvil, a navegar por Internet...” Este grupo de solidaridad también recoge comida para el Banco de Alimentos o participan en actividades contra la violencia de género. El centro cuenta también con un club deportivo, con 600 integrantes, en el que entrenan escolares de los tres colegios públicos adscritos (San Juan de la Cadena, Ermitagaña y José María Huarte). La música, recuerda Arriazu, también ha tenido un lugar importante. El profesor Juan Carlos Múgica decidió dar un cambio en el enfoque de la asignatura y creó la orquesta de flautas en 3º y 4º de ESO y el coro, en 1º. A estos proyectos se han sumado recientemente otros, como la banda de rock de 4º de ESO y el grupo de ukeleles y percusión de 2º.
BUENOS RESULTADOS
La riqueza cultural y social del centro, insiste el director, no ha restado calidad a la enseñanza. “Al contrario. Hemos ganado debates en el Parlamento, en castellano y en inglés; olimpiadas de metemáticas, de física...” Una situación que se logra con casi la mitad de los alumnos (40%) de origen extranjero (proceden de 32 países pero los que cuentan con un mayor número de escolares son Bulgaria, Colombia, Rumanía, Bolivia, Ecuador, Perú, China y Portugal, República Dominicana...)
Por zonas de residencia, la situación también ha cambiado respecto de los primeros cursos, cuando la mayoría de los alumnos eran vecinos del barrio y muchos hijos de familias emigrantes del campo a la ciudad. Ahora, solo el 37% viven en San Juan, Ermitagaña o Mendebaldea. El resto residen en otras zonas de Pamplona (Rochapea, Iturrama, Echavacoiz, Mendillorri...) o en otras 43 localidades, generalmente de la comarca (Sarriguren, Orcoyen, Barañáin, Berriozar...)
Medio siglo ha pasado. Entre aquel edificio nuevo frente a un campo en el que pastaban las ovejas y un centro consolidado como referente en Navarra. Entre las alumnas de PREU, con largas melenas y minifaldas de las fotos en blanco y negro, y los escolares de la ESO que no se separan de su teléfono móvil. De los chicos del barrio a los que nacieron en otras latitudes y hablan con otros acentos. Variaciones sobre un tema con un mismo ‘leitmotiv’: el de la educación para todos aquellos que se acercan hasta el centro. Porque en las aulas, y en eso coinciden profesores y alumnos, no solo se enseñan Lengua o Matemáticas. Sino la vida que pasa.

Más de 13.000 alumnos y tres modelos educativos

En este último medio siglo han sido más de 13.000 los alumnos que han pasado por las aulas del IES Navarro Villoslada y a quienes han impartido clase más de 1.200 profesores. Durante este tiempo, se han sucedido tres modelos educativos procedentes de otras tantas normativas: el antiguo Bachillerato y el curso preuniversitario (PREU); el BUP y el COU; y la actual ESO y Bachiller. El primer director del centro fue Ángel Delgado (de 1971 a 1981, cuando pasó a ser inspector de Educación). Le sucedieron en el cargo Javier Marcotegui, Ramón Martínez, Ramón Arozarena, Santiago Arellano, Luis Vera, Ángel Urtasun, Miguel Ángel Zabalza y el actual, Alberto Arriazu. Como actos conmemorativos, el centro ha organizado conferencias y mesas redondas con exalumnos.

LAS CLAVES

​Un instituto para chicas. En 1971 solo había en Pamplona dos institutos: el Príncipe de Viana (femenino) y el Ximénez de Rada (masculino). Se vio la necesidad de construir un nuevo centro para chicas en un barrio en expansión (San Juan y Ermitagaña). Al curso siguiente, se levantó el instituto Padre Moret-Irubide (en la Chantrea), inicialmente para chicos, y en un edificio de idéntica construcción. En 1975, ambos centros se convirtieron en mixtos.



Mil alumnos. El centro, que comenzó su andadura con 420 alumnas de Bachillerato y PREU (curso preuniversitario) y 17 profesores cuenta actualmente con más de mil alumnos de ESO y Bachillerato (12-18 años), a quienes imparten clases 118 docentes. Proceden de 32 países (Bulgaria, Colombia, Rumanía y Bolivia, a la cabeza) y viven en Pamplona y comarca (34 códigos postales).

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