Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Tribunales

El ‘accidente’ del millón de euros

La Fiscalía pide 12,5 años de prisión para un guardia civil por fingir un accidente en la A-15 para cobrar las indemnizaciones de 17 pólizas de seguros y lograr la incapacidad total con lesiones simuladas. En total, recibió más de un millón

Ampliar Vehículos atravesando el peaje de Zuasti de la Autopista de Navarra, en una imagen de archivo.
Vehículos atravesando el peaje de Zuasti de la Autopista de Navarra, en una imagen de archivoJosé Antonio Goñi
Actualizado el 19/02/2022 a las 10:06
A primera hora del 20 de noviembre de 2012, un coche patrulla de la Guardia Civil se salió de la AP-15 a la altura de Berrioplano, rompió la barrera lateral, cayó por una cuneta y acabó chocando contra una señal. Diez años después, el agente se enfrenta a 12,5 años de prisión acusado de haber provocado él mismo ese accidente para fingir luego lesiones y cobrar las indemnizaciones que figuraban en las 17 pólizas de seguros que había contratado. En total, recibió 1.045.765 euros entre esas indemnizaciones y las pensiones por gran inválido que obtuvo en 2015 y la incapacidad total que le concedieron en 2017.
El acusado era cabo en una localidad del norte de Navarra, puesto al que se incorporó en agosto de 2012 tras una baja por un accidente ocurrido en 2011. Durante ese año, según el escrito de acusación, “tramó un plan” con una finalidad muy clara: “No volver a trabajar, conseguir la máxima pensión y hacerse con una importante cantidad de dinero para vivir con holgura”.
El primer escalón del supuesto plan era contratar pólizas de seguros. Así, en solo cuatro meses, entre agosto y noviembre de 2012, suscribió 17 pólizas que se sumaban a las que ya tenía y por las que podía obtener hasta 7,5 millones de indemnización. El segundo peldaño era provocar un accidente en acto de servicio, algo que hizo el 20 de noviembre de 2012.
Con la ‘excusa’ de que tenía que ir a Pamplona para reparar un vehículo y cambiar una talla del uniforme, y a pesar de que su superior y compañeros le dijeron que no hacía falta, el agente insistió tanto que logró la autorización. En su mente, asegura el fiscal, “provocar un accidente en el viaje”. Así, sobre las 7.10 horas de ese día, en una ligera curva a la izquierda en la AP-15, “siguió recto voluntariamente”, y sufrió el supuesto accidente.
El acusado fue trasladado a Urgencias del actual Hospital Universitario de Navarro. Allí estuvo 24 horas en observación, debido a las numerosas pruebas que le tuvieron que realizar “por la incongruencia que encontraban los médicos entre los resultados de las mismas y los síntomas que él manifestaba y simulaba”. Al día siguiente le dieron el alta con el diagnóstico de contusión en una muñeca con dudosa fisura de escafoides y crisis de ansiedad. El agente, por contra, decía que veía “a trozos”.
SEGUIDO POR DETECTIVES
Había comenzado la fase número tres del plan que describe la Fiscalía: simular lesiones para obtener las indemnizaciones más altas de las pólizas y la elevada pensión como “gran inválido” del Ministerio de Defensa.
El acusado comenzó entonces un largo peregrinaje por diversos servicios médicos, casi todos privados, “con la finalidad de obtener informes médicos en los que constaran las lesiones que quería simular”, algo que consiguió con simulaciones ante los médicos, añadiendo él mismo diagnósticos a informes ya emitidos, e incluso realizando él mismo informes completos en los que imitaba la firma del médico, expone la Fiscalía. Con estos informes, que supuestamente acreditaban “una alteración muy grave de funciones cognitivas y trastorno del lenguaje y el habla”, logró que tres compañías le abonaran la indemnización (una le pagó 900.000 euros).
Otras, en cambio, se negaron a hacerlo, ante las dudas e incoherencias que apreciaban en los informes médicos, y una incluso contrató a detectives. La conclusión de su investigación fue que era “una persona que vivía con normalidad y sin ninguna de las limitaciones que necesariamente le debían producir las lesiones que pretendía tener”. Al verse descubierto, el acusado renunció por escrito a las indemnizaciones de esta compañía.
Entre 2012 y 2015, cuando logró la condición de gran inválido, también fue sorprendido nadando y corriendo en el Algarbe (Portugal), practicando remo, bañándose en el mar y colgándose un árbol en República Dominicana... En 2016, fue detenido por la propia Guardia Civil, que encontró en su domicilio numerosos archivos sobre el control que llevaba sobre sus procedimientos, así como plantillas para elaborar informes falsos. Por contra, no se halló ningún elemento que le ayudara a manejarse por una casa de tres pisos, ni silla de ruedas, ni una mínima cantidad de medicinas.
No obstante, sigue la Fiscalía, el agente “persistió en su plan defraudatorio”, y presentó una solicitud de incapacidad que logró con sentencia judicial en 2017. La semana pasada iba a ser juzgado en la Audiencia Provincial por los delitos de estafa y falsedad. Pero el juicio se suspendió. El acusado alegó que estaba indispuesto.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE