Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Circuito de Los Arcos

Un proyecto de ensueño que tornó en pesadilla

Fue concebido como un importante motor de actividad económica para la zona, pero se ha convertido en una patata caliente que ha ido pasando de gobierno a gobierno

Ampliar Las esperanzas depositadas en el circuito no se han visto correspondidas por la realidad.
Las esperanzas depositadas en el circuito no se han visto correspondidas por la realidadmontxo a.g.
Publicado el 03/05/2022 a las 06:00
Proyectado en plena bonanza económica y estrenado cuando estalló la crisis financiera, la idea de construir un circuito en Los Arcos se debe al empeño particular de la empresa vianesa Construcciones Samaniego. El proyecto fue anunciado a finales de 2006 como una iniciativa exclusivamente privada que iba a contar con un presupuesto de seis millones de euros y la previsión era que las primeras carreras pudieran disputarse a partir del otoño de 2008.
Aunque la idea inicial era prescindir de subvenciones públicas, el Gobierno de Navarra, entonces presidido por Miguel Sanz (UPN), pronto mostró interés por participar en la aventura que iba a ir creciendo constantemente en ambición y gasto. En abril de 2007 se anunció que la Sociedad pública de Promoción de Inversiones e Infraestructuras de Navarra (SPRIN) entraba en la empresa con un 45% del capital. No obstante, se preveía que SPRIN se desprendiera paulatinamente de su participación una vez el circuito entrara en funcionamiento.
Las instalaciones del circuito, que en el proyecto inicial iba a ocupar 58 hectáreas, crecieron hasta las 74 hectáreas y el presupuesto se elevó hasta los 20 millones de euros. Al año siguiente, SPRIN pasó a ser el socio mayoritario, con el 95% del capital, debido a que Samaniego, que se quedó con el 5%, no podía asumir el incremento de los costes. En marzo de 2009 el presupuesto ya había aumentado hasta los 40 millones y la inauguración se había retrasado a finales de ese año.
El circuito fue finalmente estrenado el 19 de junio de 2010 bajo la dirección de Michel Ligonnet. Pocos días después se publicó un informe de Cámara de Comptos que elevó el coste total por encima de los 60 millones de euros. El órgano fiscalizador preveía que los resultados negativos se extenderían hasta 2013 y que se iban a requerir ampliaciones de capital. El primer año de actividad se cerró con unas pérdidas de 2,6 millones.
Según se informó en septiembre de 2011, la obra se había ejecutado en buena parte gracias a un préstamo de 35 millones de euros solicitado en 2009 y avalado por el Gobierno foral, cuantía que no se terminará de pagar hasta 2024 y con un interés equivalente a euríbor +1,5 puntos. En aquel momento también trascendió que Samaniego reclamaba 4,2 millones a la sociedad mixta integrada junto con SPRIN por “revisiones de precios y mayores costes”. Este desacuerdo llevó a la representante de la constructora en el consejo de administración del circuito a no firmar las cuentas del circuito.
En enero de 2012, cuando ya eran evidentes los efectos de la crisis financiera que había estallado en 2008, el Gobierno de Navarra reconocía que el circuito estaba infrautilizado, ya que terminó el año anterior con 140 días de inactividad, y que el déficit ascendió a 3,3 millones, de los que 2,9 millones correspondieron al pago de un crédito de 35 millones (1,4 millones de amortización y 1,5 millones de intereses).

Amortización pendiente

El 30 de octubre de 2013 el Ejecutivo foral anunció que la gestión iba a pasar a manos privadas para ahorrarse el millón de euros de pérdidas anuales que, aproximadamente, arrojaba la explotación del trazado ubicado en Los Arcos. No obstante, se tendría que seguir haciendo frente a la amortización y los gastos financieros, que en 2012 ascendieron a 2,9 millones de euros. El 13 de febrero de 2014 la plantilla fue informada de que la gestión pasaba a manos de Los Arcos Motorsport (LAMS), una empresa controlada mayoritariamente por capital navarro que nombró a Manel Muñoz Floriach como responsable para llevar el día a día del circuito.
LAMS renovó la gestión del circuito por otros cinco años en julio de 2019 a cambio de 1,5 millones de euros, un compromiso que rompió pocos meses después y que obligó a Navarra de Infraestructuras de Cultura, Deporte y Ocio (NICDO), ente público del que se colgó la supervisión de la infraestructura, a retomar el control antes d e finalizar el año. En esta última etapa, la dirección del circuito ha recaído en Javier de la Fuente. En enero de 2020 se explicó que quedaban por devolver 12,1 millones de euros del crédito inicial, que se iban a amortizar a razón de 2,6 millones de euros anuales hasta 2023 para rematarlo con un pago final en 2024 de 1,3 millones. Al finalizar 2021, la deuda viva del circuito ascendía a 6.736.000 euros tras amortizar ese ejercicio los 2,6 millones. Ese año, con un EBITDA negativo de unos 900.000 euros, hubo que destinar 1,4 millones en el reasfaltado del trazado y en otros gastos de mantenimiento.
volver arriba

Activar Notificaciones