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Suceso en Marcilla

“Le vimos esnifando mientras conducía el autobús y llamamos a la policía”

Pasajeros del autobús que circulaba el domingo de Salou a Pamplona alertaron a la Policía Foral de que el conductor se estaba metiendo una raya

Ampliar El vehículo inmovilizado
Autobús de línea regular procedente de Salou, inmovilizado en Marcilla el domingo por la tardeCedida
Publicado el 05/07/2022 a las 07:49
Paula regresaba el domingo por la tarde a casa, a Pamplona, después de celebrar el fin de curso en Salou. Viajaba en autobús de línea regular con jóvenes de entre 17 y 21 años. En un principio, los pasajeros no detectaron ningún gesto sospechoso en el conductor. 
Eso sí, salieron con un retraso de media hora por un tema organizativo. Partieron a las 16.15 horas y llegaron tres horas más tarde del horario previsto, a las doce de la noche. A las 20.30, Paula escribía a sus padres. Estaban parados a la altura de Marcilla. 
Una patrulla de la Policía Foral de Tudela, la más cercana en esos momentos, había inmovilizado el vehículo en el peaje de la AP-15 tras recibir el aviso de una de las pasajeras. “Hemos visto esnifar al chófer droga mientras conducía”. Les comunicó la joven por teléfono.
El conductor, al ver a los agentes, reaccionó con gesto nervioso, descendió y se sometió al test de estupefacientes. Dio positivo en anfetamina, metanfetamina y cannabis. El autobús no continuó viaje hasta que se presentó en el lugar otro conductor de la compañía. Una vez confirmada la infracción, “muy grave”, según Policía Foral, fue denunciado con 1.000 euros de multa y 6 puntos menos en el carné.
“¡Solo 1.000 euros de multa y 6 puntos en el carné!”, lamentaba ayer Paula, que este martes cumple 18 años. “Es una vergüenza de sanción. El chófer era responsable de al menos una treintena de vidas. Ahora que todos estamos bien, me doy cuenta del peligro al que estuvimos expuestos”. 
Al recordar, cuenta que no detectaron nada raro en su comportamiento. “Pero luego vimos que hacía unos movimientos extraños, se ponía las gafas, agachaba la mirada, hacia las piernas, y se tocaba la nariz”. Hasta que una chica le vio meterse algo.
“Al principio no sabíamos qué hacer. Nos aseguramos de que lo habíamos visto y decidimos llamar a la policía. Nos pararon en Marcilla. Al conductor le hicieron una prueba. Estaba nervioso. Bajamos para tomar al aire y nos dijeron que en una hora vendría un chófer y que llamáramos a nuestros padres. Pero que no vinieran”. Al final, el viaje se demoró casi ocho horas.

“Los padres queremos juntarnos y denunciarle”

La madre de Paula reconocía este lunes que el susto empezaba a aflorar. “Mi hija venía en autobús de línea desde Salou y nos escribió un mensaje a las ocho y media para avisarnos de que la policía les había parado. Una pasajera le vio meterse una raya y se les ocurrió llamar a la policía. Decían que debía estar acostumbrado a conducir así porque no detectaron ningún problema en la conducción hasta ese momento. Los padres de los pasajeros estamos intentando juntarnos para denunciarle. En el momento que te llama no sientes miedo porque el autobús ya estaba parado y en buenas manos, pero hoy (por ayer) eres consciente del riesgo tan tremendo. Se habla mucho de que las compañías no encuentran conductores...”.
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