Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Tráfico 

Coches atrapados durante más de una hora en la Avenida de Navarra

La gran nevada ha sorprendido a un centenar de personas en la carretera que han estado empujando los vehículos

Ampliar Varias personas ayudan a los vehículos atrapados en la avenida de Navarra
Varias personas ayudan a los vehículos atrapados en la avenida de NavarraGoñi
  • Bosco Hernández. Pamplona
Actualizado el 28/11/2021 a las 21:43
Los conductores que quedaron atrapados en la carretera PA-31 tardaron más de media hora en llegar hasta la primera rotonda de la Avenida de Navarra, en el cruce con la calle Abejeras de Pamplona. Más de treinta minutos para recorrer un tramo de mil metros que prácticamente estaba intransitable. Además, no apareció ninguna máquina quitanieves para limpiar la carretera, ni tampoco patrullas de la Policía Municipal, Polícía Foral ni Guardia Civil para dirigir el tráfico y calmar y ayudar a los conductores que se encontraban más angustiados.
Antes de las 10.30h ya aparecían coches que no podían circular debido a la nieve y al hielo unos metros antes de la zona en cuestión, en el puente que cruza sobre la Avenida Zaragoza. Los conductores permanecían en el interior de los vehículos llamando por teléfono. Cuatrocientos metros más adelante se iba formando una hilera de un centenar de coches que eran incapaces de alcanzar la rotonda que conecta la Avenida de Navarra con la calle Abejeras y el barrio de Iturrama. Los vehículos patinaban y los conductores eran incapaces de mantener la dirección.
A las 10.48h, los coches que llevaban atascados desde y media lograban volver a circular a pesar de que seguía nevando. Dieciocho minutos para recorrer doscientos metros. Además, muy pocos de ellos estaban equipados con fundas o con neumáticos aptos para conducir sobre nieve. Es el caso de Jorge Perera, un repartidor que debía estar entregando paquetes a las 11 en Mendebaldea cuando a las 10.50h todavía no había podido pasar la rotonda. Afortunadamente, él sí tenía fundas en los neumáticos, y pudo avanzar por el arcén. Sin embargo, el resto de vehículos tuvieron que ser impulsados a base de empujones para poder aliviar el tráfico. Mariano García era el propietario de otro de los coches que habían estado atrapados en ese punto de la PA-31 desde hacía ya más de media hora: “He elegido esta carretera porque pensé que estaría en mejores condiciones que las que normalmente utilizo, pero me he encontrado con que ni siquiera han echado sal”, se quejaba.
A las once en punto de la mañana parecía que el tráfico conseguía avanzar, pero una furgoneta de reparto era demasiado pesada para poder circular y, después de deslizarse unos metros, acabó bloqueando dos carriles, evitando que los vehículos de detrás llegaran hasta la rotonda que se encontraba cincuenta metros más adelante. A pesar de ello, y gracias a la ayuda de los vecinos que se encontraban ayudando a los coches atrapados, los vehículos que habían entrado en el atasco a las 10.30h finalmente alcanzaron la rotonda a las 11.04h. 34 minutos para recorrer unos 550 metros.
Viendo el caos que se estaba organizando, varios vecinos de la zona estaban en la calle para ayudar a los vehículos atrapados. Lo hicieron David y sus dos hermanos. Viven en la calle Abejeras. Ellos y otras personas ayudaron a maniobrar a dos coches que se habían chocado: un Peugeot azul marino y un Opel azul clarito que había quedado atascado sobre la mediana de la ronda Azpilagaña. Tardaron quince minutos en solucionar la situación, pero la conductora del vehículo azul marino perdió el control de la dirección por la nieve y chocó contra otro coche que estaba estacionado en la ronda Azpilagaña. Visiblemente nerviosa, la mujer fue tranquilizada y consolada por los vecinos que habían intentado ayudarla unos metros antes. “Durante todo el tiempo que llevamos aquí no hemos visto pasar ni un quitanieves ni un coche de policía. Hemos bajado porque estaba todo hecho un desastre y había que echar una mano”, declararon los que allí se encontraban.
A las 11.15h paró de nevar durante un tiempo, lo que permitió que los conductores que aún estaban atascados en la PA-31 pudieran circular mejor. No obstante, el principal causante de que muchos de estos vehículos pudieran avanzar fue un vecino de la zona, guardia de seguridad que, con su pala, se puso a despejar el camino. Su coche estaba atrapado unos metros por detrás, así que salió con la herramienta para ayudar a los que estaban por delante de él: “Sorprende que, a estas alturas de la mañana y viendo que la situación no mejora, no haya venido la policía a ayudar”, declaró.
El tráfico ya era más constante hacia las 11.24h. Varios vecinos de la zona en cuestión seguían acercándose para ver si podían echar una mano en algo. Fue el caso de Óscar y Kaiet Rosagaray, padre e hijo. También viven en la calle Abejeras. En un principio habían salido de casa para jugar en una guerra de bolas de nieve, pero viendo la que se estaba organizando, decidieron quedarse al lado de la carretera a ver cómo se solucionaba el atasco. “Nosotros tenemos familia en Belagua, así que estamos acostumbrados a la nieve”, explicó Óscar.
“Tengo algo de experiencia en estas situaciones porque trabajo en la Mancomunidad de Aguas, y solemos andar con quitanieves por el valle de Erro y el vertedero de Góngora para limpiarlo. Llevo más de treinta años manejándome en situaciones de nieve en la carretera”, describió Ramón Serrano, un vecino de Azpilagaña que también se acercó para ayudar en lo que pudiera. Ramón, al igual que muchos de los conductores que estuvieron dirigiendo el tráfico y empujando vehículos, se quejaba de que muchos de los coches aún tenían equipados los neumáticos de verano. “Lo que más molesta es que se sabía que esto iba a pasar. Los medios llevan toda la semana anunciando que el domingo podía nevar mucho, y aún así la gente ha cogido el coche alegremente sin equiparlo como es debido”, opinó Patxi Iriarte, otro de los vecinos que ayudó a dirigir a los conductores más nerviosos. “Y lo mismo puedo decir de las autoridades. Es una vergüenza que ni siquiera hayan echado sal en la carretera y que, después del tiempo que llevamos aquí, no haya aparecido ninguna patrulla de la policía para ayudar a la gente que no puede mover su coche”, añadió.
Más de media hora para recorrer mil metros, incapaces de mantener el control de los vehículos y sin la ayuda de la policía ni de las máquinas quitanieves. Esa es la realidad que tuvieron que vivir los conductores que quedaron atrapados en la Avenida de Navarra desde las 10.15h hasta las 11.30h. La única ayuda que recibieron fue de los vecinos solidarios que se acercaron hasta la carretera y de los conductores que salieron de sus coches para empujar a los que no podían avanzar por sí mismos. Una situación de mala organización que, por el bien de todos, esperan que no se vuelva a repetir.
Varias personas ayudan a los vehículos atrapados en la avenida de Navarra
Varias personas ayudan a los vehículos atrapados en la avenida de NavarraGoñi
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE