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Nuestro comercio

Petatxo, variedad y cercanía donde siempre

Del empuje de una ama de casa nació esta tienda de telas para moda y hogar que 37 años después ha dado el relevo a una segunda generación que no sólo ha heredado el negocio en la calle Campana, también lo ha ampliado y mantiene las mismas ganas

Ampliar Ana Fernández Esparza, en su establecimiento de telas de hogar y moda en la calle Campana del Casco Antiguo
Ana Fernández Esparza, en su establecimiento de telas de hogar y moda en la calle Campana del Casco Antiguoj.c. cordovilla
Publicado el 17/02/2022 a las 06:00
Mª Carmen Esparza Palacios era en la década de los ochenta como muchas otras amas de casa, en su caso con cuatro hijos. Pero en su cabeza bullía la idea de montar un negocio; por algo se trataba de la hija y sobrina de comerciantes -sus padres estaban al frente de Charcutería Esparza en Paulino Caballero y sus tíos de Churrería Esparza en la misma calle- y una entusiasta del mundo de las telas. “Se enamoraba de ellas, conocía todo el proceso, desde la planta en el que nacía, o el olor característico de cada uno si ardían”, cuenta su hija Ana Fernández Esparza. Así que el 28 de febrero de 1985, junto a su amiga Pilar Goñi, abría la tienda de telas Petatxo en la calle Campana. “Dice la leyenda que se llama así porque en lo alto de un edificio había una campana que servía para avisar al burgo si había reyertas o incendios. Sea cierto o no, me parece precioso, al igual que la calle”, dice Ana sobre un lugar que serpentea tras la iglesia de San Saturnino y donde se ubica la sede de la Cámara de Comptos. “Estamos justo al lado”.
Pero volvamos con Mª Carmen, con esta tienda humilde, en palabras de su hija, de “cuatro telas y cuatro estanterías”. Del tesón de aquella mujer habla que en tiempos sin internet, había que buscarse la vida para encontrar proveedores de telas. “Y ella se iba al edificio de Telefónica y conseguía que le dejaran las Páginas Amarillas de Cataluña, donde estaban las principales casas. Y se hartaba de llamar”. Eso le hizo con una de las señas de identidad de Petatxo, una amplia variedad de producto. “En el almacén guardamos mucha cantidad. En tienda tenemos un muestrario y lo que les gusta se lo damos al instante”, frente a los días que cuesta un encargo, por ejemplo, en una gran superficie. Y también marcó impronta en otro de los pilares de la tienda: la atención al público. “La cercanía, el aconsejar a quien no sabe, guiar al que sí. Y creo que eso lo seguimos manteniendo mi equipo y yo”, dice Ana de Leticia Ochoa, Elvira Pérez y Alicia Sáinz.
HACE QUINCE AÑOS
Y la historia de Ana comienza con aquella joven que empezó junto a su hermana y bajo la sombra de su madre cuando ésta decidió ampliar el negocio y adquirió un local para vender telas destinadas al hogar. “Allí me bregué yo cara al público”, recuerda. Hasta que hace quince años, Mª Carmen decide jubilarse y es Ana quién asume las riendas del negocio. En julio de 2019 decide refundir en un único establecimiento las dos ofertas, la de moda y hogar. “El portal de al lado comenzó una reforma y me ofrecieron el bajo, con la suerte de que tenía una puerta que comunicaba con la tienda. Además me pareció un lugar precioso, con sus paredes de piedra, las antiguas herraduras en la pared porque parece ser que fue una caballeriza y un pilar del siglo XVI”. Pero esa vitalidad por no sólo continuar con el negocio familiar, sino ampliarlo, se topó con una pandemia mundial. “Y la reapertura fue con mucha angustia y miedo. Nos salvó el tema de las mascarillas. Aunque el filtro lo he vendido a precio de coste, no he querido hacer caja con este tema”, dice Ana, que también donó bobinas de algodón. “Es algo que te sale de las tripas”.
Como su negativa a no vender online. “Sí tengo instagram gracias a la ayuda de mi hijo, pero más como un medio para darme a conocer. Sin embargo, me gusta que la gente toque el tejido, que lo sienta, vea el color como queda a la luz natural”. Esa gente que conforma una clientela de lo más variopinta. “Aquí te puedes encontrar desde una pareja de monjas hasta un grupo de hippies. ¡Y me encanta esa variedad! La mujer que cose de toda la vida, el joven diseñador, la chica que está en cursillo de corte y confección... el de Pamplona, el de un pueblo de Navarra o el de San Sebastián”.
Porque encuentran eso, la cercanía y mucho género, donde siempre. “A veces he oído a alguien preguntar por la calle Campana y le han dicho, donde Petatxo”. Y más cosas: “Hay demasiada gente que desconoce que si quiere llevarse una bobina entera, por ejemplo, para tapizar su sofá, puede perfectamente entrar con el coche hasta aquí. Yo me encargo de pedir el permiso al Ayuntamiento, así de sencillo... pero creo que está poco publicitado”.

Apertura. La tienda se abrió ese año por Mª Carmen Esparza y Pilgar Goñi

Dirección. Calle Campana 14-16

Propietario. Ana Fernández Esparza

Productos. Venta de telas para productos de moda como para el hogar

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