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Inundaciones

Afectados por la riada de Burlada piden con urgencia un plan fluvial

Constituidos bajo una plataforma vecinal, critican la falta de apoyo moral del Ayuntamiento y que no se reactiven las ayudas públicas

Ampliar Un momento del encuentro entre los afectados que organizó la plataforma vecinal.
Un momento del encuentro entre los afectados que organizó la plataforma vecinal.DN
Publicado el 18/02/2022 a las 08:28
En el pleno ordinario de enero de Burlada, un grupo de vecinos pidió mediante una moción el realojo urgente de los afectados por la riada del 10 de diciembre que provocó la salida de seis familias en la calle el Soto y otras dos en Santa Bárbara. En su declaración ya se presentaron como una plataforma vecinal que, además, demandaba una mesa de carácter técnico, político y ciudadano para actualizar el plan fluvial en su capítulo de prevención de inundaciones. Pero, aseguran, no se ha hecho nada o poco aunque salió aprobada.
Por eso este miércoles decidieron dar un paso adelante y presentarse formalmente como colectivo: la Plataforma de Afectados por la Riada de Burlada (PAR), que convocó a una reunión a los afectados a las siete de la tarde en la plaza de las Eras. Un llamamiento al que respondieron medio centenar de personas que manifestaron una crítica común, la falta de empatía por parte del Ayuntamiento.
“Yo no me considero afectado porque la riada me haya podido destrozar el garaje y un trastero pero sí en cuanto que nadie del consistorio se ha pasado por aquí a preguntar cómo estamos, si necesitamos algo”, comenta Germán Esparza Larramendi, vecino de la calle el Soto y del portal en cuyo bajo cuatro familias han tenido que salir de sus casas. “Y no hay fecha de vuelta. Ni tampoco finalmente se les realojó porque darles una vivienda en alquiler no es un realojo”, insiste Germán.
Según este vecino, salvo una de estas familias que sí ha decidido arrendar el piso municipal, el resto se ha repartido entre las casas de familiares y amigos. “Porque hay quien no puede afrontar ambos pagos, una hipoteca y un alquiler”, critica. Y es una situación, remarca, que podría repetirse. “El río sigue ahí y las condiciones que provocaron la inundación. El protocolo de 2013 no se aplicó bien y habría que revisarlo”, apunta este vecino. “También se habló que ayuntamientos como el de Pamplona están ya gestionando las ayudas públicas recibidas por ser zona catastrófica. Y les pedimos que aquí lo reactiven”, añade.
Carlos Haro Zarranz, propietario del establecimiento Comercial Haro, de reparación y venta de maquinaria de hostelería, vio como el agua llegaba por encima del metro en su local de la calle San Francisco. “Un auténtico desastre. Ya dimos parte al Consorcio que no cubrirá los gastos, es lo que hay”, dice este comerciante. “Pero es que yo no estoy por pedir al Ayuntamiento dinero, sino un poco de apoyo. Una llamada, un qué tal estáis... aquí no ha pasado nadie. Bueno, sí, los voluntarios de Gora Burlata, a los que estoy muy agradecido”.
Avisar a tiempo
Carlos también habla de la necesidad de actualizar el plan fluvial. “Que tenga un protocolo de prevención para estos casos, que avisen a tiempo como sí ocurrió en Pamplona o incluso en Estella donde la Policía Municipal llegó a alertar por teléfono. En esta calle, la más afectada, estaremos veinte comercios y a nadie se nos advirtió. Y en Navidad, me llamaron para pedir que retirara un coche porque molestaba para la Cabalgata. ¿Para eso sí tienen mi teléfono? Te sientes impotente”. Y una petición: “Que agilicen las ayudas por zona catastrófica”
También Chely Espila Zabala habla de daños irreparables en su local de estética en la misma calle. E igualmente critica que no se le avisara. “Que no me digan que un coche con una sirena es suficiente. Yo sí lo oí pero pensaba que era una emergencia particular”. Y coincide en demandar un apoyo moral. “Que vengan a vernos, a escucharnos. Nos sentimos desamparados”.
Como el resto, apuesta por una puesta a punto del protocolo de 2013. “Y que alguien me diga, por ejemplo, cómo actuar y proteger nuestros negocios en caso de inundación porque una segunda avenida para mí, como para muchos otros, sería ya inviable. Pero lo deseable, insisto, es que se nos alertara con tiempo porque yo hubiera podido salvar maquinaria que ahora está para tirar”.
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