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Paseo y Pincho

Los bares y restaurantes escondidos del Grupo Rinaldi de Pamplona

Kungfu Ramen, Tomeu, El Ambigú, Ezpala Taberna y Piko Riko han sabido aprovechar el encanto de estos bloques de ladrillo rojo 

Ampliar Fernando Ramos, en la barra de mármol de Carrara de El Ambigú Café Bar
Fernando Ramos, en la barra de mármol de Carrara de El Ambigú Café Barj.a. goñi
Publicado el 08/03/2022 a las 06:00
Felipe Rinaldi fue un sacerdote italiano sucesor de San Juan Bosco al frente de los Salesianos. Continuó la labor de don Bosco, atendiendo a aquellos niños y adolescentes que deambulaban por las calles italianas y extendió su labor por todo el mundo, incluida España. En los años sesenta, antiguos alumnos salesianos, a través de Patronato Rinaldi, impulsaron la construcción de viviendas baratas cuando el barrio de Iturrama eran huertas y talleres. Este es el origen del Grupo Rinaldi, las características casas de ladrillo rojo, balcones y hormigón. 
El arquitecto Domingo Ariz tuvo la genial idea de diseñar rincones en lugar de esquinas en una de las manzanas, aprovechados después por la hostelería como terrazas. Allí están el Kungfu Ramen y el restaurante Tomeu. A raíz de la pandemia cerró el Frankfurt’s Bar, pero está previsto que reabra en primavera con nuevo gestor, explican desde la Fundación Felipe Rinaldi, propietaria de estos locales. También son territorio Rinaldi el bar Amanecer (calle Esquíroz, El Ambigú Café Bar y el Ezpala Taberna en calle San Juan Bosco y el restaurante colombiano Piko Riko en la calle Erletokieta.
Miguel Ángel Avellaneda, chef del restaurante Tomeu
Miguel Ángel Avellaneda, chef del restaurante Tomeuj.a. goñi
Hace un par de décadas, Miguel Ángel Avellaneda era un cámara de televisión en Madrid aficionado a la gastronomía. Ahora le ha dado la vuelta a la tortilla y es un cocinero aficionado al cine y la fotografía. “Seguí los pasos de mi padre, que también se llama Miguel Ángel y que fue director de fotografía, porque entonces no había estudios de restauración”, explica. El gusanillo hostelero le llevó a montar un bar en Madrid que por cosas de la vida no cuajó. Así que aconsejado por un amigo hizo las maletas y se plantó en Pamplona, ciudad en la que no tenía ningún vínculo. El Tomeu era una antigua sociedad gastronómica que llevaba unos años cerrada pero que estaba “muy bien montada”. “De hecho no hubo que hacer reforma. Y la cocina estaba perfectamente equipada”, señala. Así, los únicos cambios fueron en la decoración, con cuadros y fotografías del mundo del cine. 
“El pulpo a la parrilla, la tortilla de pulpo y la chuleta a la brasa son nuestras especialidades. Y de diciembre a abril tenemos la temporada de trufa. Ofrecemos foie con trufa, borraja con trufa…”, enumera. Destaca que con la consumición ponen un aperitivo “como en Madrid”. Avellaneda afirma que no tienen redes sociales, “pero el boca a boca ha funcionado muy bien”. “El barrio nos ayudó a levantar el negocio. Ahora es un establecimiento muy familiar, donde todos nos conocemos, nos reímos y compartimos. Y tenemos muchas reservas para celebraciones familiares y cuadrillas”, añade este cocinero.
El Ambigú café bar, en el grupo Rinaldi número 15 (junto a la calle San Juan Bosco), fue inaugurado hace 5 años. Sus dueños son Isabel Martínez de Irujo, psicóloga, y Fernando Ramos, veterinario. “Hemos querido poner en común nuestros conocimientos y nuestra experiencia en ámbitos esenciales del disfrute personal y las relaciones humanas en torno a un buen café, un chocolate caliente y un picoteo de calidad”, explican. Así, sobre las bases del racionalismo y practicismo arquitectónico han querido construir un local acogedor. Combinan el cemento y el ladrillo con elementos nobles como el mármol de Carrara de la barra, las sillas thonet o la vidriera del techo, de Susi Valdemoros y Julián Sagastizábal. 
“Al picar la pared descubrimos el muro de carga del edificio con arcos escarzanos de ladrillo y decidimos dejarlo a la vista”, señala Fernando. Añade que ese diseño da pie a los clientes terminen “hablando entre ellos y formando un ambiente de tertulia”. La pared de El Ambigú es también utilizada para exposiciones temporales de artistas amateurs. “La exposición se renueva cada mes. Llevamos ya más de 60 exposiciones y hay ya reservas hasta el año 2025”, asegura. Actualmente expone Karol Colomo, peluquera de Puente La Reina aficionada al retrato.
Los bares y restaurantes escondidos del Grupo Rinaldi de Pamplona
Rosa y Chen, en el restaurante Kungfu Ramenpedro gómez
El matrimonio de origen chino Xu y Rosa, con la ayuda de su hijo Chen, inauguraron en agosto de 2021 el Kungfu Ramen en lo que antes fuer el Moai y El Retaco (mexicano). El ramen que cocinan a fuego lento durante 12 horas ha atraído a una clientela fiel. Incluso algunos le han aconsejado cambiar de nombre a “Iturramen”.
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