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Obras

La reforma del puente de Tudela se iniciará a primeros de noviembre

Los trabajos se han adjudicado por 1,6 millones de euros y tienen un plazo de ejecución de 7 meses

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Imagen actual del puente del Ebro con numerosos restos de árboles junto a los tajamares y la Catedral, al fondo Blanca Aldanondo
Publicado el 29/10/2021 a las 06:00
El Gobierno de Navarra, a través del departamento de Cohesión Territorial, iniciará a primeros de noviembre las obras de reforma del puente del Ebro de Tudela, unos trabajos que ha adjudicado a la empresa Alvac-Orion por 1,6 millones (IVA no incluido). Con un plazo de ejecución de 7 meses, concluirán hacia verano de 2022.
El objetivo no es otro que arreglar los daños y desperfectos que se detectaron hace más de 10 años en este puente, uno de los emblemas de la ciudad y datado entre los siglos XII y XIII.
Los problemas principales son las socavaciones que presentan las pilas o la pérdida de piezas o zonas con erosión avanzada en los paramentos de fábrica, algo que el Gobierno foral señaló que “puede afectar a la resistencia y estabilidad de la estructura”, aunque ahora no haya un riesgo inminente.
Del mismo modo, se han detectado otro tipo de daños, como filtraciones generalizadas a través del tablero por un sistema de drenaje ineficiente, o desconchones en vigas y losas que favorecen, en algunas zonas, la corrosión de las armaduras.
Una situación que hace necesario actuar, sobre todo teniendo en cuenta que la estructura “puede ser especialmente sensible frente a una situación de avenida del río”. Precisamente, estas avenidas podrían afectar al desarrollo de las obras.
LOS PROBLEMAS...
El proyecto, realizado en 2017, analiza el estado actual del puente, de 320 metros y dividido en 17 vanos con bóvedas de sillería, arcos de medio punto y algunos más apuntados, y las soluciones que se van a aplicar. Recuerda que en la inspección subacuática de otoño de 2015, tras un invierno de fuertes lluvias y avenidas del río, se constataron daños en la estructura que llevaron al Gobierno a encargar un proyecto de reforma.
En su evaluación del estado del puente, señala que las pilas presentan envejecimiento y erosión generalizados, así como pérdida de piezas, sobre todo en tajamares, desprendimientos en el revestimiento de mortero, humedades, filtraciones y acumulación de materiales en la zona inferior de los tajamares. “Los deterioros son generalizados en todas las pilas del puente y se ha observado fisuración vertical en algunas”, indica, puntualizando que el grado de erosión afecta en general a la zona más superficial, aunque en algunos caso “llega a más del 60% de la sección” habiéndose perdido sillares completos.
En cuanto a los estribos, sufren envejecimiento y erosión generalizados, humedades, fisuración..., similar a las bóvedas y tímpanos, donde también se han perdido algunas piezas y hay mortero que se desprende. Pero añade que no hay riesgo de colapso ni compromete la seguridad estructural.
También se refiere a los voladizos de losas de hormigón del tablero superior, con humedades y filtraciones como consecuencia de un sistema de drenaje ineficaz.
... Y LAS SOLUCIONES
A partir de ahí, detalla la propuesta de actuación, que, en el caso de las cimentaciones, requerirá recalzar las que presentan socavación mediante la colocación manual de hormigón en sacos, una labor que realizarán buzos.
Luego se colocará un sistema sobre los sacos de hormigón y el entorno de la pila y el material quedará fijado. Además, y para evitar nuevas socavaciones en la base, se dispondrán dos capas de escollera de 200 kilos en todo el perímetro de la pila para que quede protegida.
Otras actuaciones previstas son retirar el revestimiento de mortero y la vegetación sobre las piedras, reparar juntas, reponer piezas desprendidas y retirar las que están en muy mal estado para sustituirlas por nuevas. Para todos estos trabajos está previsto utilizar un andamiaje especial que quedará colgado del tablero.
Por otro lado, también se actuará en los estribos retirando mortero, eliminado vegetación y reponiendo piezas perdidas.
Otro ámbito de actuación es el tablero y su voladizo. Ahí se impermeabilizarán las superficies de aceras y bordillos para evitar la filtración de agua y de todo el tablero. En cuanto a los sumideros, que ahora no son eficaces, se mantendrá su número (52), pero se repondrán todos ellos.

Buzos, barcas, un andamio colgado y afecciones al tráfico

La obra de rehabilitación del puente de Tudela presenta sus dificultades que se solventarán con distintas soluciones. Aparte de la participación de buzos especializados para realizar los trabajos de reparación de las pilas y otros elementos bajo el agua, también es necesario un sistema de andamios colgados del puente que se irán montando y desmontando en tramos sucesivos.
Además, los trabajos implicarán afecciones al tráfico, como en el montaje de los andamios que requerirá el cierre completo del puente.
A lo anterior se suma que, una vez que estén montados los andamios, se dejará abierto al tráfico solo un carril con paso alternativo regulado por semáforos y se cerrará por completo cuando se proceda al fresado, impermeabilización y repavimentación de la carretera a lo largo de una semana.
Desde el departamento de Cohesión Territorial señalaron que estas afecciones al tráfico se irán concretando en una reunión que habrá próximamente con la empresa adjudicataria.
También se utilizarán barcas para acceder a la base de las pilas y repararlas. Serán tipo pontón autoelevable con patas hidráulicas desmontables y quedarán ancladas en la zona de actuación.
También habrá otro pontón auxiliar para transportar medios y materiales, que se acopiarán en la explanada ubicada junto a la papelera, aunque también se baraja la zona del aparcamiento del paseo del Prado, en la margen contraria.

Las últimas actuaciones en la estructura, en 1985 y 1987

Las actuaciones más recientes llevadas a cabo sobre la estructura del puente datan de 1985 y 1987. La primera consistió en consolidar y reforzar las cimentaciones de las pilas, para lo que se aplicaron inyecciones en el terreno y en su entorno, ya que se habían detectado socavaciones en las centrales “de evolución impredecible”. También se hizo un refuerzo perimetral en torno a las pilas con hormigón armado.
Ese mismo proyecto investigó la naturaleza de los materiales del lecho del río y concluyó que son gravas gruesas, sobre las que se cimientan las pilas a cota muy superficial. Es decir, un material susceptible de ser erosionado por las corrientes del río y que genera “un riesgo cierto” de que se produzca socavación en las pilas.
A este respecto, el proyecto actual señala que esa consolidación de 1985 contribuyó “de forma determinante a controlar el progreso y extensión de la socavación bajo las pilas”. Sin embargo, también deja claro que no puede anularse por completo ese riesgo por la gran capacidad erosiva del Ebro en época de avenidas.
En cuanto a la obra de 1987, se centró en ampliar el tablero del puente, que pasó de 8,3 a 11 metros para dejar una calzada de 7 de ancho y aceras a ambos lados de 2. También se recrecieron los tajamares con hormigón para apoyar el tablero.
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