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Economía

80.000 hipotecados navarros se verán afectados por el euríbor más caro en 7 años

Aunque en los nuevos préstamos el tipo fijo es mayoritario (superó el 73% en el primer trimestre), tres cuartas partes de los créditos que están en vigor son variables y subirán

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Gráfico representativo de cómo va a afectar la subida del tipo de interés a los hipotecados navarrosDN
Publicado el 13/06/2022 a las 06:00
Tras largos meses hablando de tipos de interés negativos, nula rentabilidad de los depósitos e hipotecas baratas toca cambiar el paso. El jueves el Banco Central Europeo (BCE) confirmaba una decisión que muchos ahorradores llevaban meses esperando y preocupaba mucho a los deudores, sobre todo a los hipotecados: que en julio pondrá fin a su programa de compra de deuda y subirá 25 puntos básicos los tipos de interés, algo que no sucedía desde el año 2011. Se acabará así la era del dinero barato porque el organismo ya avanza que los tipos volverán a subir en septiembre con el objetivo de alcanzar un objetivo de inflación del 2% en el medio plazo. Los deudores, entre ellos los alrededor de 80.000 navarros que tienen su hipoteca a tipo variable, se llevarán la peor parte. Y es que pese que en las nuevas hipotecas que se firman el tipo fijo es mayoritario (supera el 73%, según el último informe del Colegio de Registradores de la Propiedad relativo al primer trimestre de 2022), sobre el conjunto de las hipotecas que están en vigor en la comunidad, más de 100.000, se estima que tres de cada cuatro son variables y la mayoría de estos préstamos están vinculados al euríbor a 12 meses. Por eso, aunque quizá haya a quien la política del BCE le siga pareciendo algo lejano lo cierto es que las decisiones que allí se adoptan afectan de lleno a ahorradores y consumidores. Y es así porque los tipos de interés que marca el organismo acaban teniendo su reflejo en la política comercial de los bancos y, por ende, en los tipos de interés a los que estos conceden las hipotecas, dan los préstamos o remuneran los depósitos. Es lo que explica que a lo largo de estos años de tipos negativos la remuneración de los depósitos donde los navarros guardan más de 19.600 millones (18.242 millones a la vista y 1.442 a plazo fijo, según los últimos datos del Banco de España) haya sido prácticamente nula y contratar una hipotecas inusualmente barato.
Todo este panorama cambiará pronto aunque quizá no la velocidad que algunos desean. Y, de hecho, ya ha empezado a hacerlo. Pero en un entorno de elevada inflación, con una guerra de final todavía incierto, crisis de materias primas y demasiados actores preparándose para el huracán que podría estar por llegar, lo que nadie se atreve a aventurar es cuánto tiempo mantendrá el BCE una política restrictiva si la economía se enfría en exceso.
Por lo pronto, ese esfuerzo ‘extra’ que deberán hacer muchos hogares para pagar la hipoteca podría provocar a su vez un impacto negativo en otras partidas de consumo, uno de los motores para la recuperación.
CUOTAS MÁS ALTA EN VARIABLES Y FIJAS CON CONDICIONES
La subida de tipos perjudica al que tiene deudas y los hipotecadas van a ser uno de los principales afectados. “El BCE actuará con suma prudencia en la progresiva normalización de la política monetaria y, sus efectos, aunque llegarán a notarse, serán contenidos. De todos modos, al margen de los efectos de las decisiones formales de política monetaria no hay que olvidar las expectativas, que de hecho ya han aumentado los tipos hipotecarios, y también el riesgo real de fragmentación financiera en la Eurozona que es la mayor amenaza a la que tendrá que enfrentarse el BCE”, apunta a preguntas de este medio Francisco Uría, socio responsable global de Banca de KPMG. El euríbor, el principal índice al que se referencian las hipotecas a tipo variable, cerró abril por encima del 0%, algo que no ocurría desde hace 6 años y acabó mayo en el 0,28%, una cifra que no se veía desde enero de 2015. “Si subiesen los salarios sería el menor de nuestros problemas pero no pueden por la inflación”, razona Mamen Aranda, subdirectora del Máster in Banking and Financial Regulation de la Facultad de Económicas de la Universidad de Navarra quien recuerda que hubo un tiempo en el que los tipos de interés de las hipotecas eran de dos dígitos, pero hoy “sube la hipoteca, no se revalorizan los salarios y la inflación hace que disminuya nuestra renta disponible”. Si el foco lo ponemos en la hipoteca, la subida, según los expertos de Helpmycash, puede suponer para una persona que tenga una hipoteca variable media de 150.000 euros a 25 años con un interés de euríbor más 1% una subida de 51,69 euros en su cuota mensual si le toca revisarla este mes, según los cálculos realizados por el comparador de productos financieros. Esto se traduce en que tendrá que pagar 620,28 euros más al año en comparación con lo que pagaba el anterior. No todos los hipotecados a tipo variable sufrirán por igual la subida del euríbor. La subida golpeará fundamentalmente a los hipotecados más recientes que hayan contratado una hipoteca a tipo variable, y será más benévola para los hipotecados cuya vida del préstamo tenga ya varios años a su espalda lo que supone un cierto alivio.
En los últimos meses el cambio de expectativas con respecto a la evolución de los tipos de interés había acentuado el aumento de la contratación a tipo fijo que es ya la modalidad más utilizada en la práctica totalidad de las comunidades. Navarra, con un 73,45% se encuentra en segunda posición, sólo superada por Murcia (79,78%). En el extremo opuesto se sitúa el País Vasco, la única comunidad que ha firmado este año más contratos a tipo variable que fijos.
Pero tampoco podemos olvidar que los bancos han empezado a cambiar ya su política comercial respecto a los préstamos hipotecarios subiendo diferenciales y cambiando la estrategia que han seguido en los últimos años de apostar por el tipo fijo. “La subida de tipos hará que se encarezcan las condiciones de las nuevas ofertas de hipotecas a tipo fijo que realicen las entidades de crédito cuyo tipo será lógicamente más alto que aquellas que se ofrecieron hace algunos meses”, sentencia Francisco Uría. En el primer trimestre de este año, Navarra fue de hecho una de las comunidades que pagaron uno de los tipos fijos más favorables situándose de media en el 2,02%, sólo por detrás del País Vasco (1,94%). Los tipos variables, por su parte, se situaron en el mismo periodo en el 1,69%.
EL PAGO POR LOS DEPÓSITOS SERÁ GRADUAL Y LIMITADO
La esperada subida de los tipos de interés, por el contrario, sí se espera que beneficie a los ahorradores más conservadores. Aunque hasta ahora los bancos habían dejado de lado a este segmento de clientes limitando la rentabilidad de sus productos de ahorro o incluso eliminándolos de su catálogo y hasta animándoles a lanzarse a los fondos, la renta variable u otro tipo de productos con mayor rentabilidad pero también con mayor riesgo, la cosa podría cambiar. Al menos sobre el papel, una subida de tipos debería desembocar en un aumento gradual de la retribución del ahorro beneficiando a plazos fijos y depósitos. Según datos de Inverco, al cierre de 2021 casi el 40% de los activos financieros de las familias eran depósitos y efectivo. Con todo, como argumenta Aranda, “el margen de la banca es muy estrecho y lo previsible es que intente dilatar esa subida lo máximo posible”. También el experto de KPMG rebaja el optimismo. “Las subidas de tipos serán muy moderadas con lo que los efectos sobre la rentabilidad de los depósitos tardarán aún algún tiempo en producirse y serán igualmente moderadas”. Fuentes del sector financiero recuerdan en este punto que los depósitos siguen costando dinero a los bancos, dado que el Banco Central Europeo mantiene en negativo desde 2014 el tipo de interés de la facilidad de depósito. Un tipo éste que determina el interés que las entidades de crédito reciben por sus depósitos a un día en el banco central. En 2019, el BCE lo llevó al -0,5% donde lo mantiene hasta ahora. Las entidades no han hecho recaer estos costes en los particulares y han pasado estos años sin cobrar por los depósitos, como sí han hecho con empresas e instituciones. En última instancia, lo que finalmente ocurra dependerá de lo que haga la competencia. Ya se han empezado a ver las primeras ofertas en algunas entidades, muchas extranjeras, aunque todavía insuficientes para compensar la inflación. De momento, la banca española se ha limitado a ofrecer remuneraciones en depósitos pero siempre vinculados a otros productos, desde fondos de inversiones a planes de pensiones y, según explican desde el sector, se trabaja con la idea de retrasar a finales de 2023 una retribución “relativamente significativa”. Para esa fecha se espera que la facilidad de depósito se sitúe en el entorno del 1,5% o 2%, frente al nivel negativo actual del -0,5%.
RENTA FIJA: MAYOR RENTABILIDAD PERO CUIDADO
Con la subida de los tipos de interés, la renta fija, al menos en un primer momento y a corto plazo mejorará su rentabilidad pero los expertos coinciden en la necesidad de valorar los riesgos. “Es una moneda de doble cara”, advierte Aranda quien explica que ante el desfavorable ambiente económico no se espera que suban al mismo ritmo los tipos a corto que a largo plazo lo que podría provocar un aplanamiento de la curva de los tipos de interés. “Una inversión de la curva de tipos sería malo para todos: ahorradores y no ahorradores. A lo largo de la historia hemos visto que es un muy buen predictor de recesión”. De ahí que los ahorradores deban analizar bien la conveniencia de transferir fondos de renta variable a fija. “Si compras un producto de renta fija a largo plazo y siguen subiendo los tipos de interés seguiremos perdiendo dinero porque aumentaría el riesgo de tipos de interés en la renta fija. Lo que aconsejan los expertos es buscar productos que en la medida de lo posible tengan poco riesgo de tipo de interés. Es decir, que tengan duraciones cortas”, comenta Aranda. “Los primeros efectos de la normalización de los tipos ya empiezan a ser visibles en la renta fija y en cuanto a la renta variable, más sujeta a la volatilidad de los mercados en un momento de tanta incertidumbre como el actual, una de las claves fundamentales será la progresiva reducción de la liquidez como consecuencia de los cambios en las políticas monetarias. Ello terminará incidiendo en la valoración de todo tipo de activos”, completa el experto de KPMG.
Coincide con Aranda en que a la hora de tomar decisiones sobre su dinero el ahorrador debe, ante todo, autodiagnosticarse sobre si, en realidad, es un ahorrador o un inversor y definir cuáles son sus objetivos reales y los riesgos que está dispuesto a asumir, sabiendo que riesgo y rentabilidad van siempre de la mano. “Si alguien es, realmente, un ahorrador, la prudencia debería guiar sus decisiones recordando siempre que los depósitos bancarios gozan de un mecanismo de garantía muy singular y efectivo”, incide el responsable KPMG. “No se puede invertir un dinero que quizá puedas necesitar”, completa la subdirectora del Máster in Banking and Financial Regulation de la Facultad de Económicas de la Universidad de Navarra.
CRÉDITOS MÁS CAROS: ¿VOLVERÁ LA MOROSIDAD?
El fin del dinero gratis también supondrá una presión adicional al bolsillo de los ciudadanos, especialmente de los más endeudados, y los créditos van a continuar encareciéndose. La gran pregunta es hasta dónde y a qué velocidad. Lo mismo ocurrirá con la financiación de las empresas, que será más cara y más difícil de conseguir, aunque también más responsable. Sin embargo, algunos expertos auguran que este encarecimiento del crédito podría tener menos afectación real para las familias y empresas que hace 10 años. La razón es que el crédito vivo con tipo de interés variable supera el 50% cuando en 2013 estaba por encima del 70%. No sucede lo mismo con la deuda pública, que alcanza máximos históricos en España -roza el 118% del PIB- y está a punto de llegar a los 1,5 billones de euros. Estimar el impacto que la subida de tipos puede tener en la morosidad no parece tarea fácil. “Es muy difícil realizar una evaluación de ese tipo, especialmente cuando la morosidad lleva dos años comportándose mucho mejor de lo esperado. Hasta el momento, la morosidad hipotecaria ha tenido un comportamiento excelente, a pesar de las dificultades. De hecho, a la terminación de las moratorias hipotecarias, se ha producido una reanudación normal de los pagos sin que la morosidad se haya incrementado, lo que ha sido muy positivo. No obstante, es cierto que si el comportamiento de la economía empeora hasta un punto que pueda llegar a afectar al empleo, la inflación se mantiene elevada y los tipos suben, esa combinación debería conducir a un cierto incremento de la morosidad aunque la experiencia de crisis anteriores evidencia que esa morosidad será siempre reducida y la realidad es que los niveles de provisión con que cuentan las entidades las protegen suficientemente de ese escenario”. Según datos del Banco de España, la deuda de los navarros con las entidades financiera superaba al cierre de 2021 los 15.000 millones de euros y los créditos hipotecarios suponen la mayor parte de esta cantidad, en torno a 11.000 millones.
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