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"Es un tipo insociable al que no le importa quedar bien, o ser tildado de xenófobo o fascista"

Avatar del Pedro CharroPedro Charro24/01/2022
Entré en un librería en Francia y me topé con una pila de ejemplares de Anéantir, la esperada novela de Houllebeck, junto con otra de Foenkinos, titulada Número dos, que narra la historia del actor que fue rechazado in extremis, cuando solo quedaban dos candidatos, para encarnar a Harry Potter. Todo podría haber sido diferente, es el gran tema. En cuanto a Anéantir -aniquilar-, se trata de la prueba de que en Francia, a diferencia nuestra, todavía una novela puede ser un acontecimiento, de que la literatura pinta algo. De hecho, la editorial intentó mantenerla en secreto, pero días antes se logró piratear su contenido en la red. Houllebeck es un escritor importante, sus novelas se venden muy bien y son tan políticamente incorrectas como él: un tipo insociable al que no le importa quedar bien, o ser tildado de xenófobo o fascista, etc. Es un escritor que tiene poco que ver con el típico intelectual francés con foulard y experto en semiótica. A primera vista parece más un indigente. En sus novelas, además, pasan cantidad de cosas. Su libro anterior, Serotonina, es bastante desigual y no escatima en escenas sexuales, pero muestra la ira de los agricultores de la Francia profunda, anticipando lo que ocurrió poco después con los chalecos amarillos. Esta capacidad visionaria de Houllebeck, que ya ocurrió con Sumisión y el islam, es su mayor atractivo. A veces, un escritor es capaz de ver lo que nadie ve. Viene al caso el ejemplo de Orwell, que no se dejó engañar por el comunismo, al contrario de la mayoría de los intelectuales de la época. Puede que ciertos escritores tengan un olfato especial para descifrar la realidad, para darnos las claves. Esto ya lo decía Freud, quien mantenía que el artista es capaz de revelarnos la verdad, aunque no pueda explicarnos cómo ha llegado a ella. Quizás Houllebeck, quien parece no estar del todo en sus cabales, tenga esa intuición propia de algunos grandes, que aquí nos haría tanta falta.
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