Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Política

Geroa Bai está triste, ¿qué tendrá Geroa Bai?

Las perspectivas no pintan halagüeñas en su doble objetivo de superar al PSN y seguir como referencia nacionalista por encima de una Bildu que se está frotando las manos

Ampliar Barkos (Geroa Bai) y Alzórriz (PSN), hablando en el Parlamento esta legislatura
Barkos (Geroa Bai) y Alzórriz (PSN), hablando en el Parlamento esta legislaturaj.c.cordovilla
Publicado el 15/05/2022 a las 06:00
En un gobierno de macedonia de siglas, ostentar la presidencia es clave. Desde el sillón mayúsculo y las dependencias máximas del Palacio de Navarra se marca el ritmo al resto de la estructura del gabinete; se determina quién comparece en público, cuándo y para qué; quién inaugura o visita qué; y, lo más relevante, el foco de la repercusión para intentar un rédito posterior, especialmente activo conforme vaya quedando menos tiempo para la próxima cita electoral, acaba posándose siempre en quien preside.
Lo conoce bien Uxue Barkos, líder de Geroa Bai, pues en la legislatura pasada encabezó un Ejecutivo que sustentaron además Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra. Y, como lo conoce tan bien, ahora lo sufre en proporción idéntica. Geroa Bai es fuerza secundaria dentro de un Gobierno foral en el que mandan la presidenta María Chivite y, por extensión, su PSN. Podemos es el tercer componente y en su caso la disolución de la marca en el todo gubernamental roza ya el pleno. A la pregunta de si el partido morado forma parte del Ejecutivo no acierta a responder ni él mismo, habida cuenta de que esta misma semana, con la excusa del conflicto de las escuelas infantiles, representantes de Podemos han llegado a concentrarse carteles en mano para exigirle acción al Gobierno. El suyo. Viene a suponer algo así:
-¡Muy mal el Gobierno!
-Vosotros sois el Gobierno.
-Entonces... ¿muy mal nosotros?
-Bingo.
Digno de La vida de Brian. Aparcando este absurdo para recuperar el hilo de Geroa Bai, los nacionalistas se mueven con cara de que algo va mal. De hecho no han abandonado un rictus triste en lo que va de legislatura. Geroa Bai parece instalada en una incomodidad permanente. Desde la misma noche electoral, cuando las urnas colocaron a Chivite por encima de Barkos, presidenta socialista por lo tanto y sostenedores nacionalistas por narices, hasta el día de hoy. Al igual que no les resultó fácil pasar a aliarse con quienes les criticaron a fuego durante los cuatro años previos para desgastarles, a Barkos y los suyos les agría un momento presente en el que el PSN hace lo que le place, sin reparo incluso de sacar adelante con Navarra Suma asuntos que dañan mucho a sus socios, de lo que es perfectamente consciente. He ahí el reforzamiento del PAI mediante la estabilización de su profesorado. Los docentes de religión, favorecidos por la ley de NA+ y Geroa Bai, son una moneda devuelta en una pugna interna que los nacionalistas, sin embargo, saben desigual. A un año de los comicios, es época de intuiciones basadas en sondeos discretos de encargo o en el olfato propio. Y las perspectivas para Geroa Bai (Barkos Bai por su acusada dependencia) no pintan halagüeñas en su doble objetivo de superar al PSN y seguir como referencia nacionalista por encima de una Bildu que se está frotando las manos.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE