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Destino Navarra

Lugares encantados en la sierra de Urbasa

El bosque encantado de Artea y la cueva de los Cristinos son los protagonistas de una ruta que recorre diferentes puntos de la sierra de Urbasa y que comienza en el puerto de Larraona

Ampliar Una de las rocas en el sendero del bosque encantado de Artea
Una de las rocas en el sendero del bosque encantado de ArteaCedida
  • Diario de Navarra
Actualizado el 03/08/2021 a las 11:14
El recorrido del Bosque encantado de Artea parte de Larraona y transcurre por el Monte de Limitaciones que junto con la sierra de Andia, la sierra de Urbasa y la Reserva natural del Urederra forman el Parque Natural de Urbasa-Andia.
La sierra de Urbasa es una meseta con una altitud que ronda los 1.000 metros y separa dos zonas bioclimaticas: la atlántica y la mediterránea.
La ruta comienza en el puerto de Larraona por pista ascendente hasta la ermita de San Benito. Muy cerca está el bosque de Artea, el protagonista de este singular recorrido. En el ascenso puede disfrutarse de los paisajes de la mole del monte de Lóquiz al sur y de las enormes piedras que durante los siglos se han desprendido de la cornisa de la sierra y han quedado fijadas en las laderas y campos. Podemos admirar las peñas de la ‘Cubila de los lobos’, ‘El Descansadero’ y otras.
Sus rocas de formas variantes se mezclan con el resto del bosque, creando pasadizos. La combinación del musgo, las hayas y la hojarasca de este terreno kárstico hace que se considere que está ‘encantado’ por su apariencia de cuento de hadas. El bosque invita a ser recorrido antes de continuar por sus alrededores.
La zona no es muy extensa por lo que no hay peligro de perderse, de ahí que sea recomendable explorar el lugar todo el tiempo que se considere necesario para descubrir todos sus rincones.
Una vez visitado el bosque la ruta continúa por los rasos de Ustalaza hacia la otra gran protagonista de esta zona: la cueva de los Cristinos.
La entrada está camuflada en una especie de sima. Es imprescindible llevar linterna para verla. Tiene una amplia sala con un lago interior, estalactitas, estalagmitas, columnas, etc. Hay que señalar que, como todas las cuevas de la sierra de Urbasa, es necesaria una autorización para acceder. 
La entrada a la cueva se realiza a través de unos escalones pequeños y empinados por lo que es importante prestar especial atención para evitar caídas. Pueden ser resbaladizos si se va con las suelas mojadas. Apoyar las manos en los peldaños y la pared puede facilitar la bajada. El servicio de turismo de Améscoa ofrece visitas guiadas. Sin embargo, a consecuencia de la epidemia de coronavirus, las visitas guiadas están suspendidas por el momento.
Desde la cueva uno puede acercarse a la ermita de San Lorenzo situada a escasos metros sobre la localidad de Aranaratxe. El camino de la cueva a esta ermita es a través de un hayedo por el paraje de Argambelas.
Desde la ermita hay que tomar dirección hacia el Portillo de Iarate donde se comienza el descenso por un sendero al lugar de origen: Larraona.
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